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domingo, 30 de diciembre de 2012

Bajo el lápiz




1
Bajo el lápiz la luna sueña encarnar (más cercana).

2
Bajo el símbolo la esencia se esconde
en el fondo de un deja vu (sombrero nunca visto y sin embargo, recordado).

3
La palabra dio origen al hombre
Como el dibujo a la forma (como el mar a un falso misterio).

4
El principio en el borde de la hoja
El final en el centro de la idea (y en el medio una textual distancia).

5
El lápiz es la lámpara que ilumina
el clamor de la belleza más oculta (bajo la rama).

6
Existir en el corazón redondo de las palabras
Olvidar los márgenes (delimitar tu propia agua).

7
Contemplar por la ventana abierta
El paisaje que soñó el pintor (y también viceversa).

8
Leer en los rostros
La imagen sin sosiego que creó el poeta (y también viceversa).

sábado, 29 de diciembre de 2012

Avisos clasificados


Señorita soñadora busca mecanismo para anclar la mente,
los sueños, esos devastadores pájaros silenciosos,
le están cayendo por la espalda
y el alma comienza a cubrirse de cal.
Ofrece a cambio: platos blancos y espejito cóncavo para ahuyentar la tempestad.
Cualquier información se ruega avisar a medianoche en un sueño extraño.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Liberación


Las murallas de carne asedian  tu corazón,
Sabes que no hay liberación si no presientes la eternidad,
Tal como intuye el submarino su destino oculto en el mar.
Cuando venga el deshielo no olvidarás el encierro
Pero podrás amar como estrella recién nacida
Como isla transportada por el viento a su origen remoto,
Con todos los faros desolados apuntando hacia tu centro.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Vaciar y colmar


Todo ese espacio salpicado de vacío,
¿Acaso tendré que verter el silencio sobre el acordeón?
En la orilla del mundo alguien se ha vaciado
y la puerta siempre abierta de los sueños
  le ha vuelto a
                         colmar.

martes, 25 de diciembre de 2012

Bajo la copa de un árbol




Bajo la copa del árbol que ha de invertir el misterio,
Me encuentro a un señor dibujando el tiempo,
Bajo su sombra cristalina, la cáscara del corazón esconde los desechos de los sueños más extraños,

¿Quién profetiza la sustancia de los colores? Le pregunto en voz muy baja.

Y él se ríe,
Sólo se ríe, como aplaudiendo la hipocresía del mar.
Como un mago oculto en el umbral retiene finalmente la risa
y la suelta en mi demudado jardín.

¡Qué cínico es usted señor! Le digo colgando mis pies desde la estrella más alta.

Al instante me responde desde el borde de su trapecio recién pintado.

Señorita soñadora, le indico o más bien le advierto que los lirios voladores la están alcanzando, no piense tanto en la resurrección de aquellas golondrinas del siglo pasado, ¡reme! ¡reme!

domingo, 23 de diciembre de 2012

El despertar de las flores



El jardín se enciende y me enciende,
Entonces leo en la superficie gastada del canelo
La siguiente leyenda:

En el capullo se esconde la redención
del cielo,
La flor madura y con ello madura el tiempo que esperas.
Oh anhelado despertar del capullo,
Abres tus pétalos y con ello el universo
despierta a las primeras estrellas,
que bostezando lejanas
tan lejanas
han de iluminar el camino que tus pies tomarán.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Preguntar y girar



Extraño, me veo a mi misma acariciando a la clepsidra,

El agua es una ciudad de música y astros que respiran
¿en qué estación escondiste tu cronómetro de cristal?

Es necesario hacerle esta pregunta a la clepsidra dormida
para que ella me invite a entrar en mi propio corazón,

 Soy la dueña de esta casa y doy la orden de girar antes de entrar.

Obedezco, y giro lentamente como la ciega bailarina en su cajita;
Luego, al percibir un cambio de luz en mi rostro, mis pies se trastornan
me hacen girar veloz como el rayo
 poseída como un enigmático sufi,
Doy vueltas
 y vueltas.
Le pregunto a dios:
¿Qué viento suave me devuelve a las puertas de esta casa extraña?
¿Qué alter ego mora sus entrañas de madera, polvo y sal?
¿A donde ir si la frontera de piel es una ventana?
Dios tan inmenso, tan amarillo, tan cubierto de oro
 me responde con un rotundo silencio.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Pensamiento de Isolda



¿Qué es el amor, esa sustancia líquida
que duerme en la copa de mis sueños?
primero fue como una pequeña charca luego de la lluvia
develada sorpresivamente por un pálido sol.

 copa encantada borras el horizonte
¿podré renegar de ti y de tu
extraño poderío circular?
el elixir del amor se multiplica bajo mis párpados.

Tristán se ha convertido en una ola de mar
quiere abrazar al océano sin el consentimiento
de los dioses.
El fondo del mar se está estremeciendo por su causa.

La copa es una reliquia en estos tiempos tan fugaces,
ella persevera a la luz de su diáfano contenido,
bajo la luminosidad de una delicada lámpara ¿quién la hizo?
¿Será tarde para su extraño esplendor?

martes, 18 de diciembre de 2012

Clásica



Esta alma mía es tan clásica,
se espiga suave y tenue a mirar
el universo en expansión,
un pas de deux por aquí, o bien por allá
para enlazar con las entrañas un par de estrellas muertas.
Pero sucede,
 debo confesar,
que hay tardes de larga espesura
en las que me visto de gitana y al son
del pandero, distribuyo los pájaros al viento,
Pero no soy más que una flor caminante,
pues esta alma clásica que se encierra en mi cáscara
palpita y me alarga aproximándome, siempre
a las inmediaciones del aire,
Y yo quiero ser roja
Pero mi alma es blanca,
La hierba, el agua y el silencio parecen desnudar
Mi cara,
Y la dama que soy
Recuerda que también es hembra
Para tornarse roja
Y olvidar que es blanca.

domingo, 16 de diciembre de 2012

La muerte del cangrejo



Llego un día en que pude abrazar los albos brazos del olvido,
Azuzada por la blanca llama de una voz
que desde un remoto puerto,
 entre pálidos huracanes
me cantaba:

Los astros están fríos,
Pero el olvido es una cálida esperanza
Deshoja, deshoja el lirio de tu amor

Entonces con un rumor de caricia
solté mi anhelo azul,
Mientras el mar se inclinaba como un niño
para escuchar a la seductora voz:

El olvido es como una flor de cera
Que en la penumbra logramos modelar,
La noche me abre la puerta de tus sueños
Al borde del invisible abismo nos hemos de encontrar.

Al extremo del pensamiento
Las piezas del ajedrez se hicieron difusas
Sin embargo, el tablero se encendió
Como lava de un furioso volcán.
En ese preciso instante solté mi cabello
sobre todas las mareas,
Esperando naufragar;
Pero las orillas se estrellaban en el horizonte,
Y comprendí que sin añoranza la playa era una fachada.
Y la misma canción que desde lejos,
Desde tan lejos me llegaba:

Estás cayendo blanca sobre ti misma,
Con dos manos frías he de coronar tu olvido,
Las estatuas de sal mancharán tu espalda, pero no podrás voltear,
He dado muerte al cangrejo.

Quiero que el olvido no sea esta baratija,
Galería del vacío, fría conquista del yo,
Que apaguen la voz y sus pálidas figuras misteriosas
Hoy yo quiero recordar.



 Tenemos miedo a la nueva luz que se presenta, a la que no estamos habituados todavía,
 como a nuestros muertos inmóviles y sin sorpresa peligrosa.
 Hay que dejar lo muerto por lo que vive.
Isolda, entierra todos tus muertos. Piensa, recuerda, olvida. Que tu recuerdo olvide sus recuerdos, que tu olvido recuerde sus olvidos. Cuida de no morir antes de tu muerte.
(Vicente Huidobro)

viernes, 14 de diciembre de 2012

Otro sueño de medianoche



Me llamaste más o menos a la altura
de un sueño de medianoche;
una mano muy perpleja de su misión
me indica el camino a ti.
Te encuentro dando vueltas alrededor de la nada;
me dices que te hable,
y cómo es un sueño terriblemente extraño
no se contestar,
el polvo de un camino más antiguo que el sol
nos está salpicando.
Esto no va bien-me dices
La máquina ¡no funciona!
¿Cuál máquina?-pregunto clavando la mirada
En cualquier árbol.
¡la que hace temblar el cielo! Respondes pálido y enojado-
¡La que le arranca el silencio a la pianola!

Entonces empiezo a creer que esto no va bien,
pues sucede que el misterio
está despedazando al mar nocturno,
y yo no logro descifrarme.
Tal vez cuarenta días y cuarenta noches soñando el mismo enigma,
así mis palabras volverán a encarnarse en la brisa
para encontrar ese sonido especial y redundante.
¿Sobre qué sueño he de naufragar para ejecutar el milagro
de la transmutación?
Lo que de noche me dices en sueños
Está haciendo desmoronar el día.
La luna sueña con nosotros
Y las falsas lámparas están cantando que esto no va bien.


jueves, 13 de diciembre de 2012

No es posible



Habitar o deshabitar,
no es posible vivir de otra manera.
Los arroyos han abandonado el origen de su curso
y su caudal implota como supernova en la lejanía.
Volar o no volar,
no es posible sonreír y luego caer sobre rosas muertas.
A la altura del vacío todos los paracaídas de la humanidad
como lluvia de invierno están cayendo sobre el mar.
Estar o no estar,
a través  de todas las presencias estampadas en el pecho.
No, No es posible otra tipo de victoria.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Viejos trenes


Se oscurece la hierba quemada en tu memoria,
se oscurece y diluye como el humo fugaz del incienso
 que una mano invisible enciende,
y que nos recuerda que nada sobrevive luego del resplandor.
En el horizonte cerrado, un velo oculta el porvenir de las aguas,
¡Tiempo irrepetible!
¡Tiempo dormido en la quebrada!
Pisando un prado radiante
 llegaré a la vieja estación donde duermen los trenes.
Que florezcan mis versos entre las ruinas de recuerdos móviles y ajenos,
sentada en la cima del día,
entre campos y pastizales tristes que pronto olvidarán la primavera,
voy a cantarle a los estáticos y viejos trenes.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Un ángel se pasea por el tercer mundo



Algún ángel se pasea por el tercer mundo,
Tierra de escombros,
Sólo despojos.
La belleza de sus alas
Apenas suprime el gris de la tierra árida.
El tercer mundo es la victoria
de la demorada lealtad de las monedas.
No hay primer mundo, ni segundo
El alma es de tercera
La vestidura de primera.
El ángel se pasea con su mirada severa
Y la noche profunda con su aletargado canto cósmico
Llora.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Cansancio


Apaga la vela,
no olvides encender el corazón,
tu río interior arrastra fatiga infinita,
apaga la vela,
enciende lo que queda de razón.
El corazón no es más que una lámpara de aceite que ilumina nuestro verdadero ser.
Una bruma milenaria me suspende en la Patagonia de mi ser,
que cansancio...
Cierro los ojos, enciendo el interior,
que cansancio...
Tierra de espejos,
frontera de carne,
Es tan humano cansarse...
Sonreír al abismo, declarar la huida del invierno,
que cansancio...
Esta fatiga enciende el comienzo de un nuevo devenir,
esto no es un motor, y sin embargo, lo es.
El primer paso es una ventana siempre abierta 

con una cortina blanca que sutilmente acaricia los contornos de tu ser,
apaga la vela, enciende el corazón,
un sentimiento blanco recubre tus venas. 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Canto a la noche



Estás cantando
como en los cuentos de duendes
despacio y rotundamente blanco,
desarmando el tiempo para acomodar tu canto.
La melodía se está alejando por la marea de la rosas,
como una vieja balsa se está fugando.

Le estás cantando a la noche,
Precisamente ahora
O tal vez desde siempre,
rebosando el norte de los sueños resucitados.
Y la luna queriendo bailar,
Cansada de las diademas estáticas de la noche,
Alguien te escucha ciegamente
mientras acomoda su alma bajo la claridad de la tormenta.

Estás expulsando el alma en lejanos litorales
Queriendo alcanzar una orilla,
Desmigando un pan invisible,
partiendo las moléculas hasta lo indivisible.
Bajo la sombra de un árbol trágico
Como un ilusionista de la voz
pisando el abismo de la noche,
vuelves a inventarte
y con ello reinventas al hombre y su canto.




domingo, 2 de diciembre de 2012

Falsa utilidad



He cubierto mi aura con un velo blanco:
me he deslizado siempre desde el borde,
apenas rozando los objetos.
Me he adornado con una caparazón de oro y plata,
bien alto siempre y dispuesto el farol de palabras.
Sumergida en un mar verde,
a veces vasto, a veces diminuto,
he contemplado estática la cosecha lejana.
Las moscas y los girasoles
se han irritado,
me reprenden,
y la vida que a estas alturas es una flecha nacarada,
me señala el universo en expansión.

¿Podrás seguir escondiendo tus alas del mundo?
Las golondrinas  chocan con el vidrio de tu ventana
Y tu velo medita profundamente sobre su utilidad.