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martes, 31 de enero de 2012

¿Será?



Un día el mar retendrá todos los amaneceres con la fuerza de sus tempestades,
Un día los ciegos guiaran a los videntes hacia la luz de las cavernas más internas,
Un día los corazones solitarios cerrarán los ojos y sentirán que da igual si es otoño, invierno, primavera o verano.

lunes, 30 de enero de 2012

Ariadna en las aguas



Ariadna la del laberinto navega en las aguas,
 le da cuerda a la clepsidra y escucha el rumor de las lluvias del sur.
La noche en que las aguas de sus sueños desbordaron
tomo su barco brillante y partió,
se marchó,
los pájaros le señalarían el camino,
el reloj de arena retumbaría en sus entrañas.

Ariadna tira de su ovillo dorado,
Con él a veces mide la distancia;
Dos golondrinas incendiadas
Y una corona luminosa la acompañan
En mitad del mar de sus sueños alguien la observa.

Conozco el arte de la navegación onírica
Entre sus aguas remo lentamente
 Viajo hacia  una orilla que me salve del laberinto mental;
Acabo de nacer de una melodía cristalina
Una voz antigua da forma a mis contornos,
Sin embargo llevo mil años aferrada a mi ovillo,
¡Era el mejor de todos los hilos!
Con él Teseo habría de iluminar la noche redonda.
No hay minotauro que se resista a mi hebra dorada.


sábado, 28 de enero de 2012

Criatura oceánica



Mi mente es un pez brillante
que va de costa a costa mordiendo orillas,
se enreda en la espuma del presentimiento,
entre conchas y algas silenciosas que van moldeando
las ideas.
Mi mar envuelto en brumas a veces me aleja,
Me vuelve distante, como criatura oceánica
que viaja y busca su destino entre las aguas.

viernes, 27 de enero de 2012

Dormir



Dormir en una cama de flores amarillas
Aferrarse a la nube del lecho dorado
 poner los pies bajo el agua del inconsciente palpitante y
cerrar los ojos para contemplar una isla de luz en tu interior,
Trazar círculos en el misterio de las imágenes que van surgiendo:
Ventanas, cortinas blancas y golondrinas resplandecientes,
Objetos y seres que quieren decirte algo,
Que buscan revelarte un mensaje que percibes como el golpe de un tambor.
Viajar al despertar como el pez a su orilla,
Con la luz sigilosa y dulce de la mañana en el rostro,
Con un ramo de flores amarillas surgiendo desde tu cama.


miércoles, 25 de enero de 2012

La danza del tiempo



En la antesala del cuarto de los espejos el tiempo se desgrana
Se torna arena en su deseo de desintegración, de volver a la nada.
El hombre lo aprehende, ingenuamente lo retiene,
Bajo su mirada finita el tiempo es la ciega bailarina
Que rueda en la cajita misteriosa;
 Pero se engaña,
El tiempo es una muchacha vestida de rojo,
 descarriada,
extraña criatura que danza en el cosmos con luces en los ojos y en los pies;
nosotros le seguimos el ritmo durante un par de extensas notas,
Hasta que nos apagamos,
Y otra vez la muchacha
Y otra pieza musical.

lunes, 23 de enero de 2012




Entras en tu casa como si retornaras de un largo viaje,
Dentro del espejo luminoso te espero.

domingo, 22 de enero de 2012



Todos cuantos te buscan te tientan.
Y quienes te encuentran te atan
al gesto y a la imagen.

Yo en cambio quiero comprenderte
como te comprende la tierra;
con mi madurar
madura tu reino.

No quiero de ti vanidad alguna
que te demuestre.

Sé que el tiempo
no se llama como tú.

No hagas por mí milagros.
Da la razón a tus leyes
que de generación en generación
se tornan más visibles.

(Rainer María Rilke, Todos cuantos te buscan te tientan)

jueves, 19 de enero de 2012

Ariadna y el laberinto



Desde una esquina del mundo Ariadna hila su ovillo con hojas de otoño
Sus manos atrapan la luz que muere en cada una de ellas,
Las mezcla con objetos que viven en su interior:
Ruedas, rieles, balcones brillantes, lagartos asustados
Teje y desteje su ovillo como una larga plegaria.

Me consuela la voz del agua
Es como un silencio poblado de voces de otro siglo
¿padre  por qué el cielo del desierto se incendia
quemando la coronilla del Minotauro?

Ariadna, sabe y por eso no entra en el laberinto,
Sabe que el minotauro es una avalancha de recuerdos
Un mar de meteoros mentales que embisten a todo aquel
Que penetra el laberinto,
Ella prefiere tirar de su hilito dorado,
Recobrar cuando es debido el otro extremo,

Teseo busca un mar más azul que el cielo,
Teseo nunca sale del laberinto, he ahí su cielo,
¿a quién pertenece  y de donde ha venido la mano que corona?
¿Quién le  conduce a esta isla que es cómo un sueño blanco?
Él es un ojo que acecha el cristal.

Ariadna cree que la suerte es avara,
Se sienta en el balcón de su isla,
Se inventa luces, enciende todas las lámparas del desierto
Recupera su ovillo y lo vuelve a perder,
Hace de la memoria del laberinto una montaña de cenizas.

miércoles, 18 de enero de 2012

Giro



Veo de nuevo mi mano acariciando la clepsidra:
El agua es una ciudad de música y astros que respiran
¿en qué estación escondiste tu cronómetro de cristal?
Es necesario hacerle esta pregunta a la clepsidra dormida
Para que ella me invite a entrar en mi propio corazón,
 soy la dueña de esta casa y doy la orden de girar antes de entrar
 obedezco, y giro lentamente como la ciega bailarina en su cajita;
Luego, al percibir un cambio de luz en mi rostro mis pies se trastornan
giro poseída como un enigmático sufi,
Doy vueltas y vueltas
le pregunto a dios:
¿Qué viento suave me devuelve a las puertas de esta casa extraña?
¿Qué alter ego mora sus entrañas de madera, polvo y sal?
¿a donde ir si la frontera de piel es una ventana?
Dios tan inmenso, tan amarillo, tan cubierto de oro
 me responde con un rotundo silencio.

lunes, 16 de enero de 2012

El misterio



El misterio es una bruma resplandeciente
que deja en los durmientes de tu almohada
preguntas que nadie responde;
un enigma es un rostro que hace brotar la lluvia
un mensaje mordido por un desconocido
entre lluvias distantes que no te dejan oír.
Llegué a tus costas en un sueño blanco,
Mi cuerpo transportado por un aire enrarecido
Te preguntó por el misterio,
 tú observabas las estrellas,
Te encogiste de hombros, no supiste contestar,

Las piedrecitas que señalaban el camino desaparecieron
perdimos la ruta,
¿Acaso detuvimos el paso del tiempo en nuestro recipiente de arena?

Un misterio es una perla en la maleza,
Una lámpara que se enciende y apaga en la noche más larga del año,
Esta madrugada cubierta por un rayo voy a traspasar el velo de nuestros sueños
Y con un sonido luminoso en la garganta te voy a volver a preguntar:
¿en la delicada espera nocturna conoces, has visto el misterio?
Y tal vez tendrás la respuesta en la oscura luz de tu despertar,
Pero tal vez quiero, cerrar los ojos en el secreto,
Dejar que duerma en mi pecho como una ráfaga melancólica,
Apoyar mi mano en la vela del inconsciente
Y con mi rostro contra el viento soltar.

Tendimos nuestras miradas en la arena,
Cada uno encendió su faro adormecido,
Yo era una paloma en fuga hacia el viento,
Tú eras una torre luminosa que taciturna
Coronaba la nostalgia.
Ambos perdimos el camino
En la oscuridad toco tus muros
El cansancio  enciende el comienzo de un nuevo devenir.

sábado, 14 de enero de 2012

La voz de la luz



Extrañas arenas, distantes arenas
En finas hebras de luz me develan el misterio:
El milagro ocurre si cierras los ojos
Y avanzas a tientas en este mundo de esclavos
Penetras la claridad
y te sientas a escuchar en el límite del desierto
el mágico
               canto de las dunas.

jueves, 12 de enero de 2012

Los velos



Tendida sobre mis huesos despego el velo más interno
¿Habéis visto su textura y forma de escala?
El velo me permite ascender a lo más profundo de mi ser:
Es un mero buscador de perlas y gemas coloridas.
Me repliego y me despojo 
Entonces mis ojos amordazados buscan algo
Y encuentran,

La lluvia rara vez te cubre completamente
Ella sólo quiere brillar y develar

¿Has visto el mar en la mañana?
He ahí un velo delicado como un pensamiento nocturno
En el balcón de todos mis sueños he puesto a secar mis velos
Alguna vez deseé cubrir tu rostro con mi farola de gasa
¿Acaso podré desnudar el tiempo con mi osadía?
Sobre el desierto nacen nuevas texturas brillantes
Extiendo mi mano en señal de eternidad
¿ves el vapor luminoso que sale de mis velos?
 es mi alma que toca el cielo y suelta las amarras del silencio.



miércoles, 11 de enero de 2012


A través de las rejas se ve la eternidad dormida con una placidez indescriptible. ¿Qué más quieres?
(Vicente Huidobro)

martes, 10 de enero de 2012

El titiretero




Un viento tibio me transporta,
Me conduce lento como el último tren de la frontera,
Mis alas se extienden en la delicada luz del alba:
 me suspendo ajena a todo tiempo y presencia.
Las partículas de polvo brillantes como espejos
 ascienden vertiginosas:
Buscan la claridad del presagio circular
¿Este es el destino redondo?
El titiritero con los ojos cerrados sonríe
 y escribe en la arena:
El libre albedrío me obliga a dibujar símbolos en la arena
No hay más libertad que aquello,
Ayer fuiste bosque húmedo, anhelante, útero de la palabra
Hoy eres luz ardiente, inmensidad del origen,
Lamparita debes comprender que hasta la luz envejece,
A las puertas del sueño luminoso vuelve a cubrirte con tus velos.

viernes, 6 de enero de 2012

En una de mis tantas vidas yo te parí



En una de mis tantas vidas anteriores yo te parí,
En un parto lento y doloroso,
Salías de mis tinieblas a la luz,
En una de mis tantas vidas fuiste el fruto de mi amor,
Nacías de mi espejo encantado,
te pegabas a mi falda en un manchado país de viento.
En esa vida mi lámpara de aceite no conseguía retenerte:
 yo te amaba y tú te perdías,
Eras el hijo prodigo que me buscaba en la luna
Y me mandaba mensajes a través de ella,
En otra vida, yo sé, te parí
Y me doliste:
En esa vida te marchaste por caminos que te arrinconaban y nunca te devolvieron.

jueves, 5 de enero de 2012

¿Qué haremos con el tiempo?


¿y ahora que haremos con el tiempo?
¿podremos borrar los símbolos difusos que se graban en la arena?
los relojes de la noche están en silencio no bailan al compás del río,
el desierto ha cerrado sus párpados,
sólo el atardecer tictaquea contándonos las horas,
¿qué haremos con el tiempo?
¿ves de nuevo el amanecer naranja?

lunes, 2 de enero de 2012

Mediodía en el desierto



El día atrapado en la mitad del día,
Es la hora en que te percibes entre el mar y el desierto
Como si las únicas alternativas posibles de tu existencia fueran retroceder o avanzar.
La luz ardiente penetra por todos los poros de esta superficie envejecida
Y la eternidad se vuelve lenta, espesa como jarabe,
Piensas que es imposible, tal vez inconcebible creer que la noche ha de retornar,
Comienzas a ahogarte con tanta pasión del aire,
Tu humanidad se aclara y puedes observar a los habitantes del desierto:
Hombres, mujeres, niños, animales brillantes como espejos, insectos que te alarman.
Mis manos se vuelven de un color naranja rabioso
Las miro con extrañeza,
¿En qué instante el día se liberará de la pasión y comenzarán a declinar las horas?
el tiempo no es más que agua derramada,
Mediodía en el desierto: el triunfo valeroso del sol,
¿A quién le has ganado amado astro brillante?
¿A la luna, a los hombres, a Dios?
Sin embargo el sol sabe y por eso declina:
Sabe que el tiempo es el único vencedor en estas tierras doradas.