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viernes, 30 de noviembre de 2012

Conmoverse




Me conmueve el error,
la pequeña imperfección,
¡Cuánto candor hay en una pequeña falta involuntaria!
como resbalar,
Caer
Declinar.
¿Quién se conmueve ante la simetría del árbol que en perfecta disposición
recorta el horizonte?
Seamos francos
la perfección nos sorprende,
nos hipnotiza,
Pero ante el desprendimiento de una hoja
o frente a un árbol desnudo,
nos conmovemos como infantes,
Pues en la falta se configura el origen de toda redención.
Irremediablemente, mis ojos atrapan la candidez de una falla.
En el acto siempre hay error,
Un gesto involuntario
Una palabra mal escrita o pronunciada,
yo me conmuevo:
Amo la imperfección, siempre tan redonda
que quiebra el mundo absoluto de la perfección.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Motivo



Salgo dormida a dar la cara al mundo,
con la lejanía del horizonte estampando antiguas rosas en mi inconsciente.
¿Sabías que no hay diferencia entre abrir y cerrar los ojos?
Debemos recoger las lentejuelas del recuerdo,
sólo ellas brillarán en el poniente de nuestro vertiginoso tiempo.
Amanece para ricos y pobres
la cajita musical del sol  abre su tapa para todos, siempre.
Lanzo mis redes al mundo
he de pescar un trozo nacarado de dicha,
a estas alturas estoy notando que el mar está en todas partes.
Todos quisiéramos ser como la nieve,
livianos y claros
y caer como pequeños espejos en la superficie de un terruño amado
¿es que podemos existir sin besar los labios de mármol del silencio? 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Las estrellas



Nadie ha visto a las estrellas morir en el firmamento,
tampoco hemos contemplado su anunciado nacimiento.
Los hombres sólo aman la fuerza de gravedad,
desdeñan el difuso y lejano firmamento;

Que terrible son las estrellas-murmura un banquero
incansablemente saciado-ellas escupen extraños pensamientos
con su dilatada luminosidad inalcanzable.
 ¡Reniego de vosotras y de vuestro encendido poderío!

Este pensamiento abrigó la indecorosa y abrillantada cabeza calva
del banquero, mientras arruga su respingada y delicada nariz inglesa.

domingo, 25 de noviembre de 2012



Pues lo que importa no es la luz que encendemos día a día,
sino la que alguna vez apagamos
para guardar la memoria secreta de la luz.
Lo que importa no es la casa de todos los días
sino aquella oculta en un recodo de los sueños.
Lo que importa no es el carruaje
sino sus huellas descubiertas por azar en el barro.
Lo que importa no es la lluvia
sino sus recuerdos tras los ventanales del pleno verano.
(Jorge Teillier)

viernes, 23 de noviembre de 2012

Si todo esto es en vano


Si todo esto es vano
como esa lluvia de infancia
 que ya olvidamos
y jamás podremos evocar
¿por qué me llamas?
¿por qué me llamas en mitad del sueño rumoroso
Y ancestral?
Si para ti soy ceniza prematura
Angustia de lo que será;
si acaso las noches blancas se apagaron en tu orilla
y su resplandor es sólo la chispa de un fuego muerto en tu hogar.
Si mi canción es sólo astro luminoso
Y distante,
Y no me puedes abrazar.
es mejor que llames a la tempestad
¡Es mejor que llames a la tempestad!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La puerta


Cierras los ojos y ves en ti al mar desnudo
recién nacido, parido por la tempestad.
Esta noche podrás reflejar tu rostro en el espejo del abuelo muerto,
Retener por un instante la trágica luz de los antepasados de tus padres,
y de improviso evocar los murmullos de todos aquellos que han partido.
Es tiempo de tejer y destejer los hilos de la ausencia,
Con el alma aturdida por circulares visiones, extender los brazos
Y por un momento, aprisionar los desperdicios de los sueños.
Un naufragio,
La torre azul que toca las manos de Dios,
La absurda metamorfosis de la oruga,
El principio del fin: 

se abren las puertas del inconsciente,
Entras en el reino de la sombras.
Un paso, un rastro es tu destino,
Es hora de salir del laberinto,
pero no para retornar, 

es solo cuestión de encontrar,
recogerse por un instante en las paredes del corazón
y recordar. 

martes, 20 de noviembre de 2012

Si acaso



¿Me ves estampada bajo la luz oscura
De algún sueño dominical?
¿Puedes verme?
El silencio sube hasta tus arcas
Te empuja al centro mismo de tu corazón,
estás llegando a la semilla desnuda de tu canto
viajando entre rectos caballos
que te dirigen a la tela que estampará la versión final
de tu rostro,
único entre tantos,
violenta carrera hacia el desvelo de una verdad.
Los sueños caen en el mar,
Están encontrando su destino en la profundidad,
Encendí mi lámpara espumosa
¿Pudiste verme?
Si acaso no encontrara
Si acaso me perdiera en el camino
Si acaso todas las noches muertas
Vinieran a mi encuentro,
Si los sueños se hundieran en la profundidad
Si sus profecías fallaran.
O si acaso yo perdiera la llave del jardín.
Imagíname en un sueño blanco,
Contémplame bajo un árbol sin frontera,
Salvaje, ciega y a la luz de todas las lámparas
Epidermis venidera. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Cuando los espejos se marchen



Un día el espejo se hará líquido,
casi espumoso,
y se irá lejos,
llevándose mil rostros;
derramando sus escondidas identidades
sobre distantes tierras baldías.
Un día no habrá espejos,
sólo existirán extrañas certezas,
pensaremos tener un rostro
y tal vez tendremos otro,
seremos todos iguales en la superficie,
reflejaremos el alma en las estrellas lejanas,
y entonces sabremos quiénes somos.
Esto ocurrirá el día en que los espejos se cansen de los rostros
Y se vayan lejos
                            Muy lejos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La primavera



La primavera sólo sabe ser soñada,
ama llamarse esperanza,
morir largamente en las ráfagas del pálido agosto
con la certeza burlona de su próxima resurrección.
Cuando el frío vendaba sus ojos en julio
ella escupía las cenizas de los capullos en la lluvia
para soñar con sus silenciosas flores,
que como anhelado puerto alegraban el gris horizonte.
Y  ahora explícame infatigable hada del milagro:
si el tiempo es todo tuyo
¿porque te escondes en las amarillas sandalias del verano?
Los pétalos destellan como la lluvia
 cubriéndonos de renovadas esperanzas,
Pero todos sabemos que las promesas sólo saben ser promesas
bajo las largas y mancilladas uñas del tiempo.


martes, 13 de noviembre de 2012

Espera blanca


Se sentó sobre sí mismo y comenzó a tejer una blanca espera,
Decoró su abandono con lirios y rosas muertas,
Algunos pétalos se resbalaron de su inconsciente
Y lograron perdurar.
Su hogar, nido de ángeles caídos,
guarida abrillantada donde nacían y morían
 las melodías más tristes.
Pero ¿qué esperaba?
¿acaso el amor y su reinado de platos blancos?
Tal vez,
Nunca se sabe que se busca hasta que se encuentra
O se sueña.
Pero ¿qué es la espera de un hombre para la flor abierta de toda la humanidad?
¿Qué se busca en la vejez eterna de los sueños incumplidos?
¿por qué retroceder para encontrar?
Él mira la luna, esa única luna que recuerda
Y desteje el tiempo para recomponer su inmóvil espera.


domingo, 11 de noviembre de 2012

Goteo


Cae
cae el tiempo en su adornado anfiteatro
caigo yo en el receloso poniente
de alguien que me espera.
Caer, ¡Oh si, caer en el vertiginoso horizonte
de los deseos!
cae la luz,
cae la sombra
caen sobre antiguas y renovadas noches blancas
¿puedes oírles?
¿Sientes a la clepsidra y su goteo de luces y sombras en lo más profundo de tu corazón?


sábado, 10 de noviembre de 2012

Melodía crepuscular



Humedezco los pies en el borde del inconsciente
entonces,
penetra por las plantas de mis pies una melodía crepuscular,
ella brota como antigua enredadera de un violín roto,
pálido instrumento que quisiera ser la lluvia
y llorar
y llorar,
¡Oh música rodeada de lentas esferas!
haces que el dorado del desierto se entristezca,
¡haces que languidezca en mi tibio lecho de arena!
Me vestiré con tus notas tristes y saldré en busca de un oasis,
pero si acaso mi voz esta rota ¿cómo podré expandirte?
Dejando a un lado la sed, me sumerjo en las cuerdas del violín,
mis pies avanzan junto a mi sombra,
el atardecer se acerca,
¿Has visto la semilla? dice la canción
 Empiezo a recorrer mi sangre amarilla,
y el asombro se incrusta sobre  la geografía del desierto.
Cierro los ojos para encontrar el origen del silencio;
la primera estrella, quizás la más lejana asoma el firmamento,
y yo a propósito del tiempo, del mar y de la semilla olvidada
 me ovillo lentamente a la orilla del violín.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Apaga la vela, enciende el corazón


Apaga la vela,
no olvides encender el corazón,
tu río interior arrastra un espiral de silencio,
apaga la vela,
enciende lo que queda de razón.


No olvidar nunca: El corazón es sólo una lámpara de aceite

 que ilumina nuestro verdadero ser.
Cerrar los ojos, encender el interior

la verdad es un rostro revelado por una vela a punto de extinguirse.

Es tan humano cansarse...
Sonreír al abismo, declarar la huida del invierno.

Apaga la vela, enciende el corazón,
un sentimiento que huye como plumilla de cardo recubre tus venas.

Racimo de uva



Cae la uva dorada de su racimo inmenso,
Se desprende atendiendo al tiempo y a la gravedad,
La mano sostiene el fruto huérfano,
Acaricia su delicada superficie,

 La lengua ciega y poseída destroza el pequeño círculo;
Se enloquece con la dulzura de la luz que se encarna.
Y el alma allá en el fondo susurra bajito:

Somos uvas y vamos cayendo,
Oh vamos cayendo!
Dirigidas hacia la boca de una
                                                   incomprensible
                                                                             eternidad.

martes, 6 de noviembre de 2012

Pregunta



¿Por qué? Le pregunto a la fuente entumecida por la suma
de inviernos que descansan en su borde.
¿Por qué estoy aquí, bajo un cielo que muta a razón del movimiento?
¡Oh Dios, si yo fuera el lirio o la rosa!
E inmóvil sobre mi porción de tierra
resistiera y muriera y volviera a resistir y a perecer al ritmo de las estaciones,
Sin formular pregunta alguna,
Sin ritos ni costumbres,
Ignorante y ciega del mundo que me rodea,
Cómo si la existencia por si sola fuera suficiente,
Como si el destino fuera una luminosa raíz que trasciende.

lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Podría usted?



¿Podría usted abrir su puerta de arena un momento?
¿Podría hacerlo antes que ella se deshaga, consciente de su fin en el umbral?
¿Podría usted ofrecerme la flor del manzano en el comienzo de la primavera?
¿podría usted bajar la escala y retornar al jardín que tantas veces ha soñado?
El mundo se aquieta, ruge por vuestra intención
Se inclina incierto ante los deseos ahogados en vuestras piernas.
Que bellas son las manos inclinadas hacia lo más dulces anhelos,
Que bello es el amor que sentimos por un desconocido en un sueño extraño.
Todos querríamos ser amados,
Acariciar el brazo de Dios en los otros.

¿Podría usted cruzar la frontera líquida del espejo, correr la cortina blanca
 y abrir hacia dentro la ventana de mi corazón?

viernes, 2 de noviembre de 2012

Nada personal



Nada personal en el canto del viento costero,
Nada personal, es cierto,
Sin embargo, esta noche podría pronunciar mi nombre
en la superficie de las aguas…
Nada personal en el vaivén de la arena en su orilla,
Empero, su vaivén podría ser por mi causa.
Me siento pequeña, más estoy llegando a la frontera de piel
que me envuelve.
Sé que el cielo ama besar mis pensamientos,
Instigado por lirios y rosas que ignoran mi existencia.
Contrario a lo que podría creerse:
Confirmo mi ser en aquello que me desconoce.

Nacimiento de la canción



Le fue creciendo una canción
en el fondo de la entraña,
del mismo modo que crece la molécula de agua
en lo más profundo y oscuro del mar;
Le fue creciendo con la voluntad férrea
de los huesos;
Con el vuelo descarriado de la esperanza tardía.

La canción se hizo espacio en su interior,
tímida como la madrugada,
blanca y redonda como la nieve
que en sueños distingue y palpa el niño ciego.
Tan delicada su melodía
ascendiendo las escaleras de su ser,
a veces dulce,
A veces desolada.

Después, quizás en un año bisiesto,
expulsó la canción sobre la acera mojada,
vaciada el alma, en una pieza única,
el cuerpo quedó en la vereda de enfrente
observando las notas corriendo a contraluz
en una clara fuga al horizonte de la nada.