viernes, 29 de agosto de 2025

Cumbres Borrascosas

 


Señorita Emily Brontë,
usted vigila las sombras que brotan del espejo
desde su cama.
Sabe bien que la luz que buscan sus fantasmas
no regresará;
sólo ha de retornar la oscuridad perdida
en el armario de su mansa soledad.
Heathcliff y Katherine hojean las páginas
de un peligroso abismo.

No, no hay amor eterno:
sólo existe la tarde gris,
deshojándose en el trapecio
de la oscuridad.

El viento la persigue,
mientras usted intenta huir
de sus sueños literarios.
El cielo se apaga,
para que las estrellas se enciendan
en los signos que crean sus manos.
Cumbres Borrascosas se cansó de representar
la pulida tragedia de un amor impreso en papel.
Heathcliff es un títere en manos
de su dios gitano.

No, no hay amor eterno:
sólo existe un signo indescifrable,
clavado en el árbol de las palabras.

Desde su interior avanza el viento,
y muere cansado en las cumbres.
El carruaje de las horas se aleja,
llevando un oscuro personaje
que sueña con una morada.

¿Lector, acaso eres tú?
Tú piensas:
el fin del mundo comienza
en esta historia extraña…


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