Frágil como la sombra
del tulipán.
Es de cristal
mi piel,
y las manos
que acarician
mi fragilidad.
Volver a la historia cotidiana,
para recapturar
mi eternidad personal.
Cerrar los ojos,
olvidar…
Escribí tu nombre en el agua.
Brindaste con tu copa
por mi soledad…
Nos hemos encerrado en el espejo.
El tiempo se refleja
en su estructura oval.
Lejano y solitario,
acaricias
la superficie etérea
de mi oscuridad.
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