miércoles, 27 de mayo de 2026

Deseo

 


Como si las manos
pudieran deshojar el destino,
como si todo se tratara de una flor
que se enfrenta al sol…

Las varas te encierran,
el horizonte es un cristal divino
para mi cuerpo en exposición.

Tus labios enarbolados rozan
lo divino al fondo de mi oscuridad,
detonan la creación.

Nadie quiere este sino
llamado espejo, sombra, exposición.
¿Cómo se retorna de la pasión?

¿Quién está a la altura del deseo?
Los cuerpos se deshacen,
la cima eterniza la visión.

 


sábado, 23 de mayo de 2026

Aguarda la barca en la orilla de la mente

 


Escribes mi nombre en la superficie del agua;
sabes que el olvido es un pozo sin fondo
bajo la profundidad…
Mi corazón sabrá esconderse
en la oscuridad de tu espejo de sal.

Aguarda la barca en la orilla de mi mente.
Cerraré los ojos para olvidar.
¿Puede el cuerpo huir de la memoria?
¿Es humano, hasta el fin de los tiempos, escapar?

Blanca y suave, caigo sobre lo que soy
y lo que he sido…
Mañana otra ocupará mi lugar.

Rojos y dorados serán mis deseos,
como el empaste del libro de los sueños,
por cierto, oculto en el mar.

 


viernes, 22 de mayo de 2026

Danse Macabre

 


Mueves tu armadura blanca,
pulida por la tempestad.
Las apariencias no engañan,
sólo disimulan torpemente tu verdad.

Ofreces tu danza a la soledad
y al espejo que ya no te reflejará.
Tu cuerpo hace cantar
a la triste campana de la eternidad.

Acróbata es tu silencio,
que brota de la claridad.
En las tardes,
le arrebatas la máscara a la oscuridad…

Con tu voltereta macabra,
¿ahuyentarás tu fragilidad?

Tus pies conservarán
el recuerdo de mi profundidad;
sin embargo, las estrellas son despiadadas,
te obligan a avanzar.

 


lunes, 18 de mayo de 2026

¿Quién preguntará primero?

 


¿Quién preguntará primero?
¿El corazón?

Como una roca que golpea
la marea,
la pregunta encenderá tu farol…

¿Dónde estás?
¿En qué esquina del universo
tus pasos descenderán al centro
de mi corazón?

El viento golpea tus recuerdos
y apaga el sol.
La respuesta modela tu crisol…

¿Quién preguntará primero?
¿El corazón?


sábado, 16 de mayo de 2026

El sueño atemporal del río



El río extendió sus brazos
hacia la montaña oscura, lejana,
y suspiró por última vez por el mar.
Le dijo, en un suave murmullo, a la orilla:

“Dile al tiempo que abriré el líquido de mis ojos,
cuéntale que me marcho,
que me desbordaré de su esfera metálica
para despertar.
Lentamente abrazaré la resurrección del sol sobre el mar”.

Luego cerró sus ojos luminosos y agregó:

“Dile que buscaré la quietud en el sueño interno
de las olas, para soñar.
Orilla, dile al tiempo que le voy a olvidar”.


martes, 12 de mayo de 2026

Final

 


Los años son mareas oscuras
que te arrastran.
¿Cuál de todas esas orillas
será el faro que auguras?

El silencio es una forma de la eternidad,
y la palabra, el símbolo de lo fugaz…

Corres para acortar la distancia
entre lo que fuiste y lo que serás…

Tierra baldía, también eres la bruma:
los espectros de tus flores,
en el aire triste, me susurran un final.


sábado, 9 de mayo de 2026

Guardar...

 


Encerrar los recuerdos,
guardar bajo tres llaves el corazón.
Esconder las hojas del otoño
en el que el reloj te ha traicionado,
guardar tu profundidad bajo un caparazón.

Guardar una oración
por todo lo que el mar se ha llevado;
hablarle a un dios sordo y ausente
bajo una callada constelación…

Guardar el fruto para que retroceda a la semilla,
encerrar la luz de la infancia en el corazón.

Guardar la mañana en la que naciste,
con su niebla abstracta e inaprensible
que tu primer llanto se llevó…

Esconderse bajo un cielo lejano e inaprensible:
¡Santuario geométrico de nuestra redención!

 


viernes, 8 de mayo de 2026

Hombres rotos



Amplió su sonrisa
—previamente en un espejo reflejada—
y exclamó:
«Estamos todos rotos,
nuestras lunas
apagarán vuestro sol».

Las manos vacías,
el corazón sediento de una diminuta emoción…
Bajo la escalera, cinco muñecas esperan.
Mi estrella encaja perfecto con su dolor.

El tiempo ha partido en dos su corazón:
una parte late hacia dentro con tristeza,
la otra late hacia afuera con pasión…
«Siento tu respiración,
de mi espejo es la cara y la vibración,
soy un rey tuerto en un mundo
de tontos ciegos, sin razón».

Lo que está roto te rompe.
Luna menguante,
¿acaso otro sol reparará
tus lamparitas en combustión?
No tengas compasión…

La luna se cansó de los aeroplanos,
la luna se cansó del sol.
El hombre que se quede a oscuras;
que en la noche aprenda a encender
su propio corazón.

  

lunes, 4 de mayo de 2026

Permitir la incisión


Abrir el cuerpo,
el alma afuera,
mi piel en el centro de tu corazón.
Invertir la sensación.

Abrir el pecho,
para que salga la bala
y se abra tiernamente el corazón;
recuperar y perder el tiempo
para destejer la razón.

Abrir.
Abrirte mi puerta,
para que entre el sol
y tus demonios,

que también han sido invitados
por mi corazón.

Abrir.
La mecánica de los corazones
busca el equilibrio entre
el exterior y el interior.

Abrir la boca,
dejar que tu lengua
encienda mi motor.

Abrir.
Redimir.
Bajo la acción de dos fuerzas,
permitir la incisión.

  


viernes, 1 de mayo de 2026

Las mil y una noche

Se enciende la noche en una boca
que susurra historias en la niebla;
se apaga la noche en una historia
que recién comienza.

En la madrugada, un espejo se quiebra,
y un final azul alguien trenza…
En el principio siempre fue la ausencia.

Sherezade dibuja en un cuaderno eterno
una sentencia,
y derriba todas las murallas
mientras escribe y piensa.

Él desea entibiar sus blancos sueños
con su presencia;
domesticar el tiempo con sus historias
y poemas sin audiencia;
vengarse del reloj y todas sus ofensas.

Fue después de mil noches,
—con la luna llena en el signo de escorpio—,
que ella inventó la ausencia;
y esa noche, la oscuridad fue la única presencia.


El tiempo es una historia que un dios alarga—ella pensó—,

una historia que apaga nuestra conciencia.


 


lunes, 27 de abril de 2026

Lunación

 


La luna en una noche azul
apagó los cristales de mi corazón,
cerró los ojos y sembró una luz
en lo más profundo de mi interior…

Una voz crece en las alturas;
la alondra empuja con sus alas
la claridad.
La luna me hace un guiño,
decide actuar…

Noches blancas
ahuyentan los cuervos
de la soledad…
A lo lejos, veo
la música de las mareas despertar…

Cae la noche en la eternidad.
Te cierras,
eres el horizonte,
y no hay luz que te pueda develar…


Metafísica del amor

 


Entonces, ¿hasta cuándo me querrás?
¿Hasta que las flores ahoguen sus penas en la fuente,
o hasta que el cielo llore por la noche larga de su soledad?

¿Me querrás hasta un viernes santo,
—con sus cruces y espinas apagando tu voluntad—,
o hasta que las luces se apaguen en el río de una falsa verdad?

¿Me querrás con la música insistente del tictac,
o con la música de la nieve cayendo en los tejados de la eternidad?

Entonces, ¿el amor es el tiempo, el velo del río que oculta
nuestra orfandad?
¿O es lo que está fuera de la esfera,
el mar de la nada que nos acerca a la eternidad?


lunes, 20 de abril de 2026

Bang

 


Bang.
Perfora.

Bajo tu piel,
siempre un testimonio aguarda.

Baja la guardia,
dale cuerda al corazón:
es hora de echar a andar el motor.

Bang.
Bang.

El toque de una estrella.
El Big Bang,
el recuerdo de tus manos en mi piel.

Bajo mis aguas, eres un pez.

Cierra los ojos,
toma mi corazón,
déjalo en su sitio.

Bang.
Perfora.

Ahora vete.
¿Regresarás?

Toca mi superficie.
Asómate a lo más profundo.

Bajo tus aguas oscuras,
también soy un pez.

 


jueves, 16 de abril de 2026

Danza de otoño

 


Como una hoja de otoño,
estoy en el centro de la gravedad.
Con suaves movimientos caigo sobre el devenir.

El salto precede a la caída
(el golpe, más tarde, ha de venir).
Saltar es huir…

¡Y vivir es caer para el silencio redimir!

Soy una hoja que cae
en una noche de abril…

Soy la luz de un sueño que se apaga,
el silencio frágil y oscuro del devenir.


miércoles, 15 de abril de 2026

Sueño azul



Una alfombra de sueños
en el bosque de bambú,
tus pies le hacen confidencias
a los suspiros que brotan del cielo azul.

La luz es un velo de bambú,
una llama antigua que cuelga
de las hojas tristes del abedul.

Bajo la colina dormida,
las flautas soplan en el oído
de un dios hindú,
y el sol se desploma, furioso y azul…

¿Encenderás la lámpara
que encontraste en mi baúl?
El cielo se abre gracias a la mágica llave de la memoria,
y solidifica una lámina celeste sobre mi falda de tul…

La montaña cada vez se hace más lejana,
como si mi ojo rechazara la quietud.
Los árboles de durazno parecen decirme:
«La cruz está al sur;
no habrá sacrificio que modele tu virtud…»

Dormida,
le hago una reverencia al bosque,
mientras las hojas del abedul caen, sin deseos de caer,
dejando en mi corazón una estela azul. 

lunes, 13 de abril de 2026

Triángulo de sal

 


Percibiste tristeza y paz en mi silencio,
como una cápsula de agua dulce
en la profundidad del mar…

Tu mente se anticipó a la secuencia de mis pasos;
las ruinas de la ciudad que soñaste
fueron un lindo escenario para mi soledad…

Caminamos desatados en la noche:
la luna en Capricornio nos encerró
en un triángulo de sal.

Por un momento, nos enredamos
en los hilos del destino;
el titiritero movió sus dedos blancos
una vez más…


lunes, 6 de abril de 2026

El lado oscuro de mi corazón



Lo miré apenada.
Él entendió que mi herida
es la propia espada
y que la daga es mi corazón…

Su mirada me resultó tan larga,
y tan concentrado su calor…

Cosas incurables,
le dije sin decirle.
Sus ojos me dieron la razón…

Mi tristeza era agradable,
tan natural mi estampa
y su color…

Me estremecieron sus manos
y la sombra de su corazón.

—¿Qué dejan las mareas de los años? —le dije.
—Se diría que el diablo todo se lo llevó —respondió.

Mi silencio es una flor detrás de su roca.
Él es la noche sin mañana,
la sombra inabarcable…
El lado oscuro de mi corazón.

  

lunes, 30 de marzo de 2026

Ontología de un vínculo

 


En el intervalo de dos estrellas,
la distancia fabrica mi espacio.
Yo, que soy pura extensión,
quisiera huir de ti
y encarnar al más bello de tus fantasmas.

Sin embargo, ¿es posible
despegar, como dos láminas,
nuestros brazos?
Correr,
dilatar el espacio.

En el borde de la noche,
mi corazón se oscurece
y fabrica nuestro tiempo despacio…



viernes, 27 de marzo de 2026

La caída

 


«Era fea, y yo la amé; amé perderme,
amé mi caída, no aquello en lo cual caía, sino la caída misma».

(San Agustín)

Caer del árbol,
soltarse como una hoja más.
Cerrar los ojos,
olvidar,
propiciar
el roce con el aire
y ser el alter ego del mar.

Precipitarse
de la silla,
liberarse
y saltar.
Amar la caída;

encarnar la distancia,

y, como lluvia, caer,

caer en la profundidad

de otro mar.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Emoción privada


El tacto suave,
el ruido de las olas sobre mi piel,
la lejanía del puerto
obligándonos a avanzar,
cuando lo único que querríamos
es olvidar, olvidar, olvidar…

¿Cuál es tu orilla?
¿Huyes de la distancia

que existe entre la luna

y mis palabras
o huyes del espejo de la soledad?

Es una emoción privada,
como una isla,
rodeada de agua y sal;
me obliga a hundirme
en mi propio mar…

¿Eras tú?
¿Fuiste tú quien, ocultando su rostro
tras un sombrero, sopló a mi oído
aquella noche, en un sueño blanco?

He de decirte que eres el pedestal
que sostiene las ruinas del tiempo,
y que, bajo las sombras
de todas las mujeres que he sido,
fluye el río de tus pasos.

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 13 de marzo de 2026

¿Hacia dónde vas?...

 


¿Hacia dónde vas?
¿De la flecha eres el punto de inicio
o el destino final?

Acaso nuestro destino sea el mar,
como barcos que se acercan,
que se alejan,
que se hunden en el centro de la soledad.

Ya no regresarás;
sin embargo, ¿alguna vez te fuiste?…

Tú eres el único lugar.

Todos los personajes que habitan en tu espejo
te empujan un paso más allá;
el tiempo retrocede,
tu barco encuentra su puerto en la profundidad.


jueves, 12 de marzo de 2026

Materia luminosa y frágil

 


Me sentaré en la orilla del río
a esperar que la luz de la luna
me cubra con su canto triste de ultramar…

Cubriré mi piel
con sus lágrimas de cristal.

Su luz avanza y reclama;
canta,
se quiebra
y me obliga a despertar.

Ella es el alter ego del primer mar
que miraron mis ojos,
ese espectro inabarcable
decorado por la claridad de la soledad.


martes, 10 de marzo de 2026

Amor tardío

 


Amor tardío,
fruto del otoño,
quisiera correr,
esconderme del último decimal del tiempo
y decir:
Ya no me encontrarás…

Amor de media estación,
llegas cuando he olvidado soñar,
en el momento exacto
en que nuestros corazones dejaron de amar.

Amor de media tarde,
¿con qué derecho
el motor de mi deseo,
brutalmente, te atreves
a echar a andar?

¿Habrá sido la daga
que clavó tu corazón
la que mi herida logró apagar?

¿Será que nuestro tiempo
es de agua y sal?

Amor tardío, secuencia final,
¿por qué confundes la noche
con mi oscuridad?

Puntual, llegas a mi puerto
y con mis piel pretendes jugar;
los contornos de mi cuerpo
se los dejas a la brisa,
tu hermana en la oscuridad…

Amor tardío,
elegía de lo que ya no será,
¿por qué tu río en mi cuerpo
vino a desembocar?
Todas tus barcas esperan en mi orilla;
el mundo se apaga en nuestro torpe deseo
de alejarnos del final.

 


lunes, 9 de marzo de 2026

Asimetría

 


Ella deseó que el mar se llevara
la trama que tejieron las horas.
Y algo en su centro se apagó.

Las olas abrieron los ojos
y le preguntaron:
¿Quién le pondrá el cascabel al dragón?

Tanto frío ha mermado
la luz de su corazón.
La desigualdad es una fiera
que se traga a sí misma
y oscurece los corazones,
perpetuando la asimetría del reloj.

¡Todas cerremos los ojos
y marchemos hacia el interior!
Un espíritu profundo nos reclama:
¡Alcancemos el valle del sol!

Nuevas generaciones de Ateneas,
Venus y Dianas
pondrán el cascabel al dragón.

Que Zeus y sus dioses de juguete
bajen de su Olimpo
¡y aprendan a compartir
el trono y también el corazón!

Hermanas, acaso somos dos voces:
¡Seamos un solo dolor!

Que el tiempo se lleve la asimetría
de nuestras manos,
y que sea un solo imperio:
el de la luna y el sol.

 


miércoles, 4 de marzo de 2026

Danza en el umbral

 


Das un giro,
marcas el compás,
te desnudas de los sueños
y te enfrentas al animal
que habita tu soledad…

Los velos que te cubren
se deslizan y son absorbidos
por el rostro de la verdad…

Las manos dibujan algo
en el umbral:
un signo intraducible,
la palabra que dará origen
a la eternidad.

La danza de la profundidad
es uno a uno
y tiende a la vaciedad…
Te quedarás vacío,
contemplando tu propia fragilidad.

 


martes, 3 de marzo de 2026

Cleopatra en New York

 


Me miró con sus ojos pequeños y pensó:
—Eres extraña, como una Cleopatra en New York.

Sonreí
y le di cuerda al reloj de la seducción.

Quiso atrapar mis sueños oscuros,
adivinando que en ellos
se escondía la luz de un antiguo sol.

—Vamos —le dije—,
la serpiente ha mutado de color.
Te advierto que mi piel está fría,
pero bajo ella hay una estrella en combustión.

—Cleopatra… son tus movimientos
de un antiguo esplendor —insistió.

—No mientas —sonreí—.
Conozco bien tu ojo hambriento
de cazador recolector.

—Tal vez este camino me lleve a Roma —pensé—
mientras percibí un suave olor a laurel
en su corazón.

Las pirámides temblaron, líquidas,
bajo el suelo de este falso New York.

 


viernes, 27 de febrero de 2026

Pandora (O la esperanza como sueño de la eternidad)

 






La primera mujer,
en su trono de eternidad,
decorada por las perlas sagradas
de la soledad.

Los dioses ocuparon
tu claridad
para castigar.
Tus ojos fueron pulidos
por la tempestad.

Pandora, fuiste modelada
por las manos de la profundidad
y portaste los regalos del mar.

¿Quién apagará los males
de tu caja de cristal?
¿Prefieres que se derrumbe
tu reino de eternidad
antes que renunciar
a los sueños secretos de tu curiosidad?

Pandora, en las tierras de la vida
te vieron encender la fragilidad;
uno a uno los males brotaron de la caja,
sin piedad…

Sin embargo, las aflicciones
ya no nos necesitan;
la esperanza, en el fondo de la caja,
es tan deslumbrante
que nos encierra en la eternidad.

 


jueves, 26 de febrero de 2026

Psique (O la búsqueda del alma)

 


Cada día, al despertar,
os he llamado, Eros;
pero tú eres sordo,
impenetrable como una muralla.
En tu corazón de “dios” rencoroso
no hay paz.

¡Alza la tapa de mi corazón!
¡Colma con tus manos la noche
de espejos del mar!
¿Aún no te repones de tu ira,
de dios traicionado?
¿De qué te sirve el rencor?
¿De qué te proteges?
¿Quién te salvará?

Te quemé con mi lámpara,
pero ¡qué más da!
El amor es una lámpara que quema.
¡Las reglas se impusieron en tu altar!

Los dioses me imponen pruebas
en su furia celestial.
¡Oh, fortuna cruel y advenediza!
Clasifico estrellas muertas,
y el vellón de oro es una aguja
en este pajar de sal…

¿Qué más quieren de mí?
¿Queréis la belleza de Perséfone?
El infierno es una perspectiva
difícil de alcanzar…

Como una reina
me sentaré en el balcón del mar a esperar.
Y tú, Eros, ¿me llamas o me alejas?
¿Tu amor es de arena o de sal?
Sin embargo, oigo el rumor lejano
de tus pies en esta tierra baldía…

En mi balcón, severa como un ángel,
me encontrarás.
Pierde cuidado: no volveré a quemarte.
Te conozco; ya por ti no siento curiosidad.
Soy la búsqueda incesante del alma,
el fruto velado del amor y la verdad.

 


miércoles, 25 de febrero de 2026

Penélope (O la erosión de la espera)

 


Ulises, siempre es mejor no regresar:
avanza y dale la espalda a la tierra que te vio amar.
Vamos, escucha el canto de las sirenas
y haz de la isla de Calipso tu única verdad.

Regresa a ti:
dirige tu nave hacia tu propio corazón.
Acaso tu patria sea mi ausencia y la soledad.

Próspero es todo olvido…

Oh, Ulises, no hay Ítaca que dure cien años,
ni amor que la distancia pueda abrazar.

Mira mis manos, mis sueños vacíos:
la espera es una renta que duele pagar.

No regreses: ya no puedo destejer mi manto;
sus hilos son de sal.

 


viernes, 20 de febrero de 2026

Casandra (O la desmesura del ver)

 


Los pájaros de la predicción
se asomaron a tu espejo.
Con las pestañas salpicadas
de sueños de luna,
dirigiste la mirada al horizonte
donde relampaguearon los fantasmas
de la percepción.

Hacia la noche, el viento se enredó
en tu vestido y empujó dentro de ti
la visión…
El libro de los muertos expulsó
un silencio, y en el borde de las horas
todo se reveló…

Bajo el agua todos somos peces.
¿Te sumergirás?
Deja caer los brazos.
Insaciable es el ojo
que fabrica la premonición…

Tu mente ahora se desmorona
como una torre vieja.
¿Acaso los pájaros te darán la razón?

Ahora todo está en su sitio.
No hay vestigios de la visión.
Tomarás un corazón ajeno
y adivinarás lo que aún no le ocurrió.
Asómate:
bajo el agua eres un pez sol.

 

 


miércoles, 18 de febrero de 2026

La corona de Ariadna (O la belleza del destino)

 


En la noche interminable del desierto,
la corona de Ariadna se enciende.
Recuerdos gloriosos se desprenden de la arena
y ascienden hacia la luz.
Como toda extensión circular de la claridad,
el esplendor de la corona se busca a sí mismo…

Haz que brille un momento —dice Ariadna—.
Apoya tu cabeza en mis rodillas
y entremos en la resplandeciente oscuridad del desierto.

La noche no morirá esta noche.
El viento sinuoso y tibio
enlentecerá el paso de las arenas
en el recipiente del reloj.

Cruzando oscuros caminos,
ella entra en la caverna de los sueños
y se desprende de su hilo,
y del recuerdo del Minotauro
y su laberinto de sal.
El aliento del desierto
sale expulsado por la puerta cósmica,
en busca de nuevos presagios…

Puede sentir una mano alargada
de un amante que no puede ver:
dedos y palma, expulsados
desde sus mismas entrañas.
Esta mano invisible la corona.

 


martes, 17 de febrero de 2026

Eurídice (O el peso de lo inexorable)

 


Al menos tengo las flores de mí misma,
y mis pensamientos: no puede arrebatármelos
ningún dios;
tengo el fervor de mí misma como presencia
y mi propio espíritu como luz […].
Antes de que me pierda,
el infierno se abrirá como una rosa roja
para que pasen los muertos.

—H.D., Eurydice

El sueño fue oportuno, Orfeo.
Cerré los ojos y pude despertar;
abrí los ojos y vi la escena gris
del infierno y tu gran decepción.
Los pájaros pintados en la caverna
oscura del averno escupieron
el infierno sobre mí.

Orfeo, no regresaré.
Llora por mí, y que te devoren las Ménades:
no habrá retorno para mí.
Haré de esta oscuridad mi morada
y de mi pensamiento, el porvenir…

Vuelve la mirada, Orfeo,
y mírame directo a los ojos,
¿Podrás esquivar las sombras
que mi rostro te han de ocultar?
El infierno es una rosa que se abre
y clava sus espinas en el devenir.

No habrá muerto que recuerde nuestros nombres.
Seré el barco que se pierde en la niebla
y que ya no verás venir.
Orfeo, tu voz se aleja,
me es extraña.
Solté tu mano antes del infierno.
El día y la noche le son indiferentes 
a todos estos muertos.
Escribe esto en el libro del universo:
El infierno es el fin.

 

 


lunes, 16 de febrero de 2026

Wuthering Heights

 


Señorita Emily Brontë,
desde su cama,
usted vigila las sombras
que brotan del espejo.
Sabe bien que la luz
que buscan sus fantasmas
no regresará;
sólo ha de retornar la difusa oscuridad
de la historia que ya nadie escribirá.

Heathcliff y Catherine hojean las páginas
de un peligroso abismo.
No, no hay amor eterno:
sólo existe el crepúsculo
deshojándose en el trapecio
del tiempo.

El viento golpea sus pensamientos
mientras usted intenta huir
de sus espectros literarios.
El cielo se apaga
para que las estrellas se enciendan
en la noche que crean sus manos.
Cumbres Borrascosas se cansó de representar
la pulida tragedia de un amor impreso.
Heathcliff apenas es un títere en manos
de su dios gitano.

No, no hay amor eterno:
la trama del reloj deshace
los vínculos celestes.

Desde su interior avanza el viento
y muere cansado en las cumbres.
El carruaje de las horas se aleja,
llevando un oscuro personaje
que sueña con una morada.
¿Lector, acaso eres tú?
Tú piensas:
el mundo termina y comienza
en esta historia extraña…

 


jueves, 12 de febrero de 2026

Alcíone (o la negación del tiempo)

 


Sus brazos fueron alas,
y un huevo, su corazón;
se elevó por tierras extrañas
y, en sueños, algo encontró…

Dibujó un círculo con sus dedos
y, en un sueño extraño, la cola emplumada
se mordió:
querría salir de su huevo
y sobrevolar el estático teatro del mundo,
no tener humano corazón.

Si los dioses este vuelo me deparan,
abriré mis alas salpicadas por el reloj.
No hay sucesión tras la ventana,
sólo la eternidad fabricada
en el laboratorio de un extraño señor.

¿Para qué caminar? —se preguntaba—.
¿Para qué simular el falso devenir con la razón?

E imaginaba su vuelo:
aire sobre aire,
en la mañana que nunca empieza
y que jamás tendrá fin en su corazón.


miércoles, 11 de febrero de 2026

La poesía

 


Poesía, ¿dónde estás?
¿En el fondo de qué mar?
¿En qué lugar las moiras tejen y destejen
tus pasos?
¿En qué profundidades
tus palabras se ahogarán?

Poesía, reina de todas las reinas,
tu corona adorna la lejanía
y tu trono no está en ningún lugar…

Poesía, ¿quién te sueña?,
¿qué voz te llama desde el ultramar?
Los navegantes lloran tus penas,
y tus alegrías flotan desnudas
entre la espuma del mar.


martes, 10 de febrero de 2026

Algo más

 


¿Hay algo más que esto?
¿Más allá de la piel?

¿En el intersticio de dos cuerpos
puede construirse la profundidad?

¿Puede la piedra olvidada a la orilla del río
brillar más?

¿Qué hay más allá de nosotros?
¿Una gota de la noche universal?

¿Hay algo más allá de la veracidad de tus aguas?
¿Algo más que esta calle donde nunca desembocarás?
¿Algo más allá del aire que entre mis palabras se dispersa?

¿Puede haber algo más?


jueves, 5 de febrero de 2026

Dolce vita

 


Dulce vida,
no necesito perseguirte
a través del mar…

En cualquier parte
las rosas florecen
y el agua se aleja del mar…

Dolce vita,
lo que llamas vida, ¿es la negación de la muerte
o es la aceptación del más allá?
Dulce vida, ¿vendrás más acá?

¡Oh, dulce vida!
Tú no recuerdas,
solo sabes avanzar…
Lo que plantas hoy día
en otro jardín florecerá.

Dolce vita,
¿por qué el remo
no puedo soltar?
Avanzo con los ojos cerrados
y los abro cuando hay que desertar…

Dolce vita,
estoy viendo tu secuencia nocturna:
el prólogo, tres episodios brillantes
y un final circular…

El epílogo es un corazón latiendo,
dulce vida,
y unos ojos que tiernamente se cierran
para despertar…





martes, 3 de febrero de 2026

Fugaz...

 


Fugaz, la estrella que quisiste atrapar;
fugaz, el sueño que no logras recordar;
fugaz, tu vida
y la vida de los que amarás;

fugaz, la lluvia que una y otra vez te ha de mojar;
fugaz, la primavera amada,
incluso tu mansa soledad.

Fugaz, el escenario en el que habitas
y los besos que te ofrecieron luz y libertad…

Sin embargo, lo fugaz se sostiene en lo permanente,
en la sombra del río que se fundió con el mar…

¡Lo fugaz es solo una apariencia,
un espejo de la eternidad!

jueves, 22 de enero de 2026

Poema 3: El destierro es un estado del alma

 


El espacio arrojó tu presencia,
tu hogar de ti se vació;
el reloj de arena hacia el destierro
te empujó…

El viento quejumbroso
pronunció nuestros nombres
y, dolorosamente,
mi ventana golpeó.

Un extraño silbó
una canción desconocida
y le puso melodía a la letra
que nos desterró.

Tu cuerpo sobre mi cuerpo
fabrican la distancia;
el río que de mí nace
arrastra la mano que esculpió el sol.

Estamos tan lejos,
todo nos oculta…
el destierro es un estado del alma:
un silencio profundo que nos empuja
hacia el interior.


miércoles, 21 de enero de 2026

Poema 2: La victoria

 


La victoria vendrá,
los fantasmas serán desterrados
de tus balcones orientales.
¡El cielo recuperará su claridad!

Mio Cid,
héroe de las horas,
el tiempo te dará la razón,
y la justicia, con su espada de oro,
te besará.

No hay mal que dure cien años,
ni tampoco soledad.
La victoria, de tu mano herida,
antaño pulida por la suavidad…

Escribiremos nuestros sueños
en el libro de la victoria;
las mil y una noches del oriente
para nosotros se abrirán.

No hay deshonra que dure cien años,
héroe de la brisa parda.
El invierno ya cambió de vereda:
¡cantaremos la gesta de la libertad!

 


lunes, 19 de enero de 2026

Poema 1: El destierro

 


Mio Cid, caballero
de las rosas en el corazón,
tu hogar es un jardín
cuyas flores, en sueños,
te llaman para que puedas regresar.

La lejanía es una sábana blanca
que no conoce el sueño;
el destierro es una máscara
que no te deja despertar.

Las palabras que guardas
le duelen al aire;
sin embargo, ¿cuántas veces
tuviste la valentía de callar?

Don Rodrigo, héroe de aguas claras:
¿Dónde está la patria que dejaste?
¿Acaso la infamia del tiempo
te obligó a desertar?

Caballero, hoy estás herido,
pero limpio el honor;
sabes bien que los leones del tiempo
se domestican con paciencia
y con hambre en el corazón.


miércoles, 14 de enero de 2026

Círculo

 

Cuídate
de no amarme
demasiado
-dice el amante-
pues retornarías 
a ti mismo
el amor es redondo
(Malcolm de Chazal)

Me asomé a tu copa de agua
para volver,
regresar a mí,
sabiendo que tu rostro
es un círculo que abrirá la libertad.

Perdonar al verdugo del tiempo
y tocar el sol con los dedos,
desempolvar
este corazón oscurecido,
y del silencio desertar.

¿Dónde estoy?
¿Hacia dónde voy?
Estoy en el borde de la orilla
que une el principio con el final.

Vuelvo a mí,
al tiempo
en que los relojes caían de los árboles
y las amapolas se asombraban
por la brisa del mar.

Volverá mi corazón
a llenarse de peces azules;
regresaré,
volveré al tiempo
en que los jardines tenían hambre de sal,
y del mar brotaban narcisos amarillos
cubiertos de sueños del mar.


jueves, 8 de enero de 2026

Cuerpo y alma

 




Tienes mi cuerpo,
la conexión de mis esquinas,
mi sudor,
el fluir vital del corazón
cuando se desprende de la razón.

Pero, ¿has roto la cáscara?
¿Pudiste mis estrellas y silencios vislumbrar?
¿Lo claro de mis venas capturar?
¿Lo oscuro y profundo
te interesa alcanzar?




Fragilidad

 




Frágil como la sombra
del tulipán.

Es de cristal
mi piel,
y las manos
que acarician
mi fragilidad.

Volver a la historia cotidiana,
para recapturar
mi eternidad personal.
Cerrar los ojos,
olvidar…

Escribí tu nombre en el agua.
Brindaste con tu copa
por mi soledad…

Nos hemos encerrado en el espejo.
El tiempo se refleja
en su estructura oval.

Lejano y solitario,
acaricias
la superficie etérea
de mi oscuridad.

 

 


miércoles, 7 de enero de 2026

Oscuridad interior



Sus ojos pequeños
apuntaron al círculo
más oscuro de mi corazón;
con los labios húmedos
y el deseo enredado en mi pelo
espantó a los hijos de Apolo
y a los pájaros del sol.

Me vio como Lady Dafne,
pero en lo más profundo
de su corazón comprendió:
“Ella es una Artemisa audaz;
ligeras venas resultan pesadas para su sol”.

Cerré los ojos y, con ello, 
se abrieron las flores del deseo
y todos los caminos bifurcaron
en el jardín de su corazón:

“Nací para una sombra que no me abraza
—sabrás que mi luz es un ancla—.
Crecí hacia adentro,
buscándote,
como raíz amarga.

Nací para una profunda noche
que sólo tú me alcanzas”.