"En lo más profundo del invierno, aprendí por fin que dentro de mí yacía un verano invencible" (Albert Camus)
¡Cuánto nos han robado,
apagando con ello
la frágil lámpara de nuestros sueños!
Tanto nos han robado
que las noches del hemisferio sur
nos parecieron blancas y frías,
como las noches en Moscú.
Sin embargo, no logro explicarme
de dónde proviene esta luz tenue,
metáfora indestructible
de lo que no lograron quitarnos a espaldas del
mar.
Con la complicidad del silencio
y el recuerdo de la última primavera,
me despojo de este invierno frío
y me aferro al brote temprano.
Blanca como la nieve, voy cayendo hacia adentro.
Es preciso olvidar con cierta elegancia.
Es preciso olvidar con cierta elegancia.
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