martes, 16 de diciembre de 2025

El beso

 


Tus labios modelaron un círculo;
dibujaste el infinito en mi muralla exterior.
Me besaste, y algo retornó…
como si la humedad vaciara el silencio
y la distancia entre mi ojo y el mar
se pudiera acortar…

Tu lengua es una serpiente
que me cubre de misterios;
me devuelve a los corredores
de un sueño lejano,
donde el tiempo sólo es olvido y humedad
—acaso soledad—.

¿De qué color es tu deseo?
¿Acaso mi falda fue tejida
por tu eternidad personal?
Tu boca abre la noche
y la cierra en un círculo abismal.


lunes, 15 de diciembre de 2025

Migración interior

 


Los sueños se escapan de mis manos
como mariposas de plata;
pasará la hora del desvelo,
y alguien dibujará hermosos relojes en mi interior…

Las manos del tiempo me obligaron a olvidar,
taparon mis ojos
y me instaron a desertar;
sin embargo, estoy acá,
entre demudados paisajes que brotan de la libertad.

Un silencio se escapa de mi boca;
te obliga a mirarme y a despertar.
Te pregunto:
¿Qué es aquello que no regresa y dónde está?

Descubro que mi destino
es recorrer jardines olvidados para que vuelvan a brotar,
un fabuloso destino: ¡Migrar y sembrar!

Soy el alma selvática de un silencio nocturno;
de tu mano en mi piel brota una flor:
La flor del silencio
y su etérea soledad.

 


jueves, 11 de diciembre de 2025

Le Roman de la Rose



Él cerró los ojos y, con ello,
el reloj de su infancia apagó.
¿Acaso fue una mariposa negra
la que en su cama se posó?

El sueño alegórico vendría más tarde,
como una herida de la noche;
se diría que, como sangre del espejo, brotó.

Entonces el jardín,
con su llamarada de azucenas,
espejos y crisantemos, lo asustó.
«¿Es este un sueño o el ángel de mi devoción?» —pensó.

Entonces Esperanza y Pensamiento Nocturno
tocaron con una flor azul su corazón.
«¡Bailemos la ronda del tiempo,
cogidos de la mano,
y, con la noche brillante en nuestro pecho,
dancemos al ritmo de los minuteros del reloj!»

Dio tres giros… y la vio:
entonces un árbol fue parido por su corazón.
¿Quién era ella?
Era la rosa,
con su producción de espinas,
y ese rojo que no sabe que es rojo
pero conoce la pasión…

«Debe tener un ángel dentro» —él pensó.
«Un ángel caído» —le repitió Razón.
«Es mejor encerrar el tiempo en una torre y huir» —
Insinuó Peligro.

El amante, con la cintura en llamas,
tendido en la mitad del sueño,
como un Cristo crucificado, gritó:
«¿Quién le pondrá el cascabel
al dragón del amor?»

La rosa, con sus pies de seda nevada
y con los pétalos abiertos, susurró:
«Abre los ojos, amante mío;
paciente nocturno de la sinrazón…
Pasado, presente, ojo invisible,
empieza la siega de trigo en tu corazón».

  

viernes, 5 de diciembre de 2025

Rey de copas

 


¿Eres Venus?
¿Acaso surgiste de mis aguas? —me preguntó.
No —le dije—, soy el espejo metálico
de tus palabras.

Rocé con la punta de mis dedos su espalda
y le ofrecí una manzana,
para apaciguar la intensidad de su jugada…

Mis ojos proyectaron un silencio,
lo cual disminuyó su intención de usar la espada.
—Esto debe ser un sueño —pensé.
Su lengua en mi herida fue una buena jugada…

—Tu fantasma líquido es una llama —susurró.
Caballero de todas mis copas, nací de tus aguas,
ahora son ellas las que hacia ti me arrastran.
Cuando abras los ojos seré humedad y distancia.


miércoles, 19 de noviembre de 2025

Hogar



Yo soy mi hogar,
¿por qué habría de buscarlo en otro lugar?
Si todos los caminos te llevan a Roma,
también hacia tu propio corazón te han de llevar.

¿Qué es lo que busca tu mirada en el horizonte?
¿Una casa, un cuerpo o un lugar?
Alguien golpea las puertas de tu corazón,
¿le abrirás?

Forastero, ¿buscas refugio,
un lugar donde tus penas depositar?
En sueños escucho tu lamento:

Aleja las penas, ¡esta noche nuestros versos
hemos de cantar!
Alguien golpea las puertas de tu corazón…
¿Le abrirás?

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Soldado soñador



En la comarca del desvelo
te has dormido,
¿Cuándo despertarás?

En el país de los soñadores
abriste los ojos,
¿qué esperas para volver a soñar?

Hasta ayer solo ansiabas retornar,
retomar el camino perdido…
Hoy te equilibras por el parapeto de los días,
¿pudiste olvidar?

El soldado que se perdió en las montañas
hoy se encuentra en el mar.

La tortuga se arrastra
sobre su desgastado caparazón,
y acelera el tiempo escondido
en las cavernas milenarias.

La vida se hace afectuosa e invierte el sentido,
para que unos puedan volver a soñar,
para que otros quieran despertar.

 


lunes, 10 de noviembre de 2025

¿Quién eres en este viaje de sal?

 


¿Quién eres?
Tus huellas perforan
el silencio interno de las olas;
los peces deshojan margaritas
de sal para recordar.

¿Acaso las manos del tiempo
aclararán tu sombra?
¿Te han de develar?

La flecha indica el último
de nuestros caminos,
y el arco mide la distancia
entre tu ojo y el mar...

¿Quién eres en este viaje de sal?
¿El punto de partida,
el punto de destino,
o la distancia entre mi vida y el mar?


jueves, 6 de noviembre de 2025

Andante, moderadamente lento

 


Percibes un movimiento musical
en el fondo del espejo.
Te reconoces lento,
—al compás—.

Las manos en las mejillas,
repites la verdad:
las palabras no lograrán
revelarte del todo, jamás…

Vamos, mi andante: el tiempo es un silencio

que a mi te acerca,
—y quizás algo más—.
El devenir modela
la música de tu abismo personal.

Llevas en el pecho un reloj de péndulo;
su vaivén, un día, te quebrará,
—como la superficie del más fino cristal—.

Ir y venir sobre las cuerdas de los días,
con el clarín de la victoria danzar…
¿En la superficie de qué aguas te reconocerás?
Andante, moderadamente lento:
las horas, los espejos,
y el silencio de las almas en su altar.

 

 


lunes, 3 de noviembre de 2025

Caracol

 


Caracol, caracol,
¿qué viste en el esqueleto del sol?

Caracol, el tiempo es un suave cascarón
que te acerca al centro de una magnética flor.

Caracol, llama dorada,
¿apagarás o encenderás tu farol?

 

Caracol,
¿de quién te escondes?
¿De la eternidad o del sueño estático del sol?

 

Caracol, caracol,
¿qué tan oscuro es tu corazón?
Dime, ¿de qué color es la sombra de tu huella?
Cuéntame, ¿en qué lugar se hunden las raíces del sol?

 

Caracol, ¿es un sueño tu coraza,
o es un sueño tu dolor?
Extraña criatura, mundo eterno y pequeño,
tu corazón oscuro sueña con la luz del sol.

 


jueves, 30 de octubre de 2025

Disco blanco

 


Dentro de tu espejo
gira el recuerdo de la nieve,
del frío que sentiste en la oscuridad.

Mansas palabras brotan de tus labios
y amedrentan el avance de la soledad.

La mirada fija en el horizonte;
se agiganta la visión de la eternidad,
luego se desvanece,
cuando apagas la verdad.

Aunque me oculto en la solidez del sol,
alguien avanza a mi lado,
portando en las raíces blancas de sus manos
el disco blanco de la soledad que le he dejado.

 


martes, 28 de octubre de 2025

Perséfone

 


Recogí una rosa,
luego un lirio,
más tarde un clavel.
¡Oh, tú sabías bien

que nuestro tiempo era una flor blanca
en un vaso de papel!

En la llanura de Nisa, desde tu lejanía,
me viste los ojos de los sueños rasgar.

Desolado, cansado de tu reino de muertos,
te apoderaste de mi fragilidad.

Transformada en luz oscura,
arrastrada hacia tu oscura eternidad,
besé tu corazón helado,
envuelto en una frágil claridad.

Me dijiste: “No necesito perseguirte,
ni nunca podrás escapar.
Mi reino es tu reino; fortaléceme,
eres mi infancia antes de la muerte,
antes de la vida... nunca morirás”.

Solté las flores, y te dije:
“Eres mi enemigo, mi ausencia será tu soledad.
Ahora puedes cerrar los ojos
y aceptar tu oscura fragilidad.
Mañana mi madre inventará la primavera,
y el horizonte me verá regresar”.

 


viernes, 24 de octubre de 2025

Vasallo del sol

 


Caballero,
la calidez de tu silencio
sobre la llanura dorada de mis sueños.

Mi deseo de atrapar
la armadura en péndulo del sol;
acaso tu ocaso caiga sobre un espejo romano,
antiguo, brillante,
pulido por las tristezas del sol.

Caballero,
¿tus vasallos son la luz y el silencio?
¿Tu feudo, el infinito oculto en una flor?

La dama de Shalott, desde su barca, te susurra:
La única fidelidad que perdura
en los océanos del tiempo
es la del sol.


jueves, 23 de octubre de 2025

El bordado fino de tu corazón

 


Hay una aguja pequeña
que da puntadas
en la superficie de tu corazón;
se hunde luminosa,
como la espina de la rosa en la carne,
cuando la mano quiere acariciar.

La aguja busca el centro.
No lo encuentra,
y borda una sombra extraña
en los bordes de tu corazón.

Cada puntada provoca un dulce dolor,
como la lejanía de un amor distante,
cuando en la noche se oculta la razón
y el tiempo se llama amor, amor, amor...

Eres el único que siente
esta herida de extraño color,
el único que recuerda su oscuro dolor.
Su bordado se estampa en la fina túnica de tus años,
como esas manchas en la superficie de la luna.

¿Será que sólo el dolor quita el dolor?


miércoles, 22 de octubre de 2025

Avisos clasificados

 


Señorita soñadora,
busca mecanismo para anclar la mente.
Los sueños, esos pájaros desolados que brotan de su cielo,
están poblando su corazón…

Un flautista etéreo,
con sus ojos de mármol,
ha hechizado a todas las criaturas
que habitan su interior.

Ofrece a cambio: su risa, que a veces es un nardo,
y un espejo recién nacido, para ahuyentar los males de amor…

Cualquier información,
se ruega avisar a medianoche,
en un sueño fabricado por su corazón.

lunes, 20 de octubre de 2025

Cleopatra

 


Cleopatra vació las galerías del desierto
para gobernar.
«¡Silencio!», le dijo a la luna,
«Es sabido que las piedras que duermen
bajo el espejo de mi desierto
caerán en la profundidad del mar».

Ella escribió sus tratados de medicina
sobre una antigua superficie de sal:
«Las cadenas montañosas del amor
son inalcanzables; sin embargo, en su interior
se esconden los labios que te han de curar».

«El tiempo da y el tiempo quita,
no hay trono ni reina que no conozca
esta verdad».

Cleopatra cerró sus ojos para apagar
las luces de su hermosa soledad:
«¿Qué es aquello que retorna pájaros míos,
desierto inmenso de mi soledad?,
toda la nieve me está buscando;
sé que su claridad me encontrará…

La pureza poblará la arena,
y mi reloj se invertirá;
el aliento del desierto saldrá expulsado: 
El misterio del vacío se revelará».

 


jueves, 11 de septiembre de 2025

Despertar



Despertar después de cien años de sueños,
después de que el olvido apagara la claridad.
Despertar tras la imposibilidad de seguir
habitando la inmovilidad.

Despertar con la certidumbre
de la nube y su etérea movilidad.
Despertar con la aleación maravillosa
de una luz extraña y la oscuridad.

Abrir los ojos y ser en el interior del pecho.
Despedirnos de la propia ausencia,
despojarnos de la cáscara
de lo que ya no seremos jamás.


miércoles, 10 de septiembre de 2025

Prometeo

 


El águila se alimenta de tus sueños, Prometeo,
te despoja de la corriente de la eternidad.
Encadenado a un alma, no a una roca,
escupes los fragmentos de una falsa libertad.

Los dioses tejen su venganza
bajo los párpados de la primavera,
para recordarnos que el sol es lo único que ha de retornar.

Prometeo, el viento se lleva tus artilugios
y los deshoja en el patio trasero de la humanidad;
el humo de todas las chimeneas te busca
y oscurece nuestras almas para que te podamos mirar.

Prometeo, el cielo nos ha quitado la memoria del primer fuego;
¡los ruiseñores se han roto las alas para recordar!

Prometeo, quítale a Zeus la imagen de aquella primera llama;
roba ese primer fuego, 
para que como manantial brote el asombro
¡Y de este letargo podamos despertar!

Monólogo

 


¿Habitar o deshabitar?,
¿acaso será esa la cuestión?
Habítate a ti mismo,
conoce la ardiente luz
de tu espacio interior,
y haz de tus delgados muros
una enigmática protección.

Tus arroyos han abandonado
el origen de su curso,
y su caudal implosiona
como supernova en tu corazón.

¿Volar o no volar?
¡He aquí nuestro problema!
No es posible construir castillos en el aire
y luego caer sobre estatuas de sal.

A la altura del vacío,
un astro me lanza un paracaídas;
¡Será un apetecible salvavidas en el mar!

¿Ser o estar?,
¡he ahí un gran obstáculo!
Estar en el mundo incierto,
y ser a pesar de la fortuna
y su cáscara de azar…

¿Qué diría Hamlet?
Ser y estar entre las cuatro paredes del mundo,
a pesar y en contra de nuestra cobardía y pesar.
No, no es posible otro tipo de victoria:
lo que buscas, te encontrará.

martes, 9 de septiembre de 2025

Relaciones peligrosas

 


Aliento apasionado,
desvelo en la cima de la plenitud.

Dijiste que sí al río,
y le diste la espalda al mar
con su estático amor.

Húmeda la piel,
las manos construyendo sortilegios.
Tuviste que mentirle al reloj.

Suspiros bajo el agua oscura,
una gotera filtrando deseos
en tu corazón.

El colchón, rodeado
de circunstancias afiladas;
el vacío que la resaca
de una sonrisa triste te dejó.

Abandonaste todas tus costumbres
y te encerraste en los brazos del incienso
para aguardar la predicción.

La liberación era seducir un pensamiento,
y la confundiste con una triste pasión.

Los hermanos Karamazov

 


Tres sillas vacías,
los hermanos Karamazov:
Dimitri, Iván y Aliosha,
hijos de una estrella que se desangra.

El deseo resbala por sus piernas de hombres
en la catástrofe del amor;
en la búsqueda del padre,
del arquetipo masculino originario.

¡Cuánta orfandad en el círculo planetario!
Habéis nacido del parto del mundo
con apenas una certeza:
sobrevivir y buscar.

Dimitri, te disfrazas;
te ocultas bajo la máscara
del lobo herido por los años.

Tu cabeza coronada 
por un amor vulgar;
eres sombra que navega
en una barca-reloj, a la deriva de los años.
Estás vacío: eres el hombre que no se comprende,
y, sin embargo, incesantemente se busca.

Iván, pasas tu hilo rojo
por el ojo de la locura,
que no es locura,
sino un lago oscuro que refleja
las estatuas quebradas de la razón.
Iván, no crees en la salvación del hombre,
te disgustas con el gran progenitor.
Yo desentierro el cielo
y, con los dedos manchados
de tiempo y espacio, te pregunto:
¿Quién diseñó, como río cósmico,
nuestros sueños que se entrelazan?
¿Tienes la respuesta?
Pero Iván ausente espera que sus pensamientos
se transformen en otras cosas.

Aliosha, eres la fisura irreparable del destino;
te ahogas en la tacita blanca de la redención.
Tu amor es invisible,
inaccesible a la comprensión.
Estás tatuado en la memoria genética de la humanidad
con un gesto indescifrable.
Aliosha, sufres, no entiendes tu abandono;
quieres el fuego de la chimenea para la totalidad,
salvar de la catástrofe del diluvio a los inocentes.
Sin embargo, el mundo te corrompe,
te pierde,
y tú huyes, te evaporas,
fragmentando el tiempo con tu dolor.

¿Quién eres tú, acaso todos?
Cae el tiempo en su pozo de ausencia,
se resbala la sucesión por la superficie de mi vestido de niebla.
El ruido furioso de la lluvia te pregunta:
¿Cuál es tu Ítaca?
¿El padre? ¿La amada siempre distante?
¿El anhelo que jamás ha de saciarse?
El eterno retorno de la pregunta que siempre
ha de quedar sin respuesta:
el bastardo de la humanidad, oculto en la sombra.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Hecho estético

 


Las palabras son máscaras de luz,
blancos parapetos
para evitar una caída prematura 
en el pozo del tiempo.

No hay traducción para los signos del reloj;
sus símbolos le dan forma
a la imagen que fabricarán tus ojos.

Existiré vanamente, 
porque modelo palabras
sobre el naufragio de tu memoria.

Somos un hecho estético,
palabras pronunciadas por otros;
ideas geométricamente diseñadas
en otras mentes.

¡Oh fantasmas impenetrables 
de la imaginación,
vestidos de oro por la ausencia!
Vuestras manos saben modelar
simbólicos ángeles de cera,
que se consumen bajo el fuego de los años.

Y después de todo, quizás
no somos más que interesantes ideas
que otros fabrican;
símbolos que respiran
en un mundo falsamente interpretado,
donde sólo es real la soledad.

jueves, 4 de septiembre de 2025

Enigma

 


La superficie del agua,
el tiempo enmascara,
el silencio colecciona
palabras para olvidar.

Vamos, desanda el camino
que sueñan tus pasos,
y haz de la senda un mar
donde los miedos ahogar...

Cuando la luna cierra
sus párpados blancos,
surge de mi centro un rostro,
un algo que nos mira
desde algún lugar...

A oscuras se quedan los gigantes,
sin recuerdos.
La vela se fue en busca
de una estrella de mar.

La oscuridad es un regalo
para las almas que creen en la verdad.

Enigma fuiste, enigma serás;
inconsolables cantan en el cielo
cinco estrellas de sal.

El cielo seguirá la ruta del desierto;
ningún río nunca desembocó en el mar.

El juego de las horas


De pronto, la mañana
es la victoria de las horas.
Volvemos a nacer bajo la fría luz matinal,
y le damos cuerda a la maquinaria cotidiana,
que, con sus piezas gastadas,
nos obliga a movernos y avanzar.

Bajo la armadura del reloj
hay algo que late y se escurre,
como un laborioso río en busca de peces.

Tú juegas para conquistar un espacio
dentro de la orilla del pensamiento,
bajo los minerales extintos
de la razón occidental.

Tiene que haber un árbol
bajo la pendiente de tu mirada,
o un ojo que te arrebate la visión
allá en la cima.

Era de hielo tu juego
en el espejo de caoba,
la imagen de una ronda
en el cenit del planeta,
que no era otra cosa que el tiempo
dentro de su madre inmóvil,
girando,
girando,
girando.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Regresar

 


Vigilas el mar,
para que el infinito
no se escape de tu pecho;
para que los segundos
se acomoden en tu celda
de estrellas de sal.

Regresarás,
volverás al tiempo
en el que los relojes caían de los árboles,
a la época en que tu espalda
improvisaba un silencio para abrazar.

En tus recuerdos, las olas se adelgazan y alargan,
golpean la eternidad del cielo que no logras atrapar.

¿Fue la espalda del pasado
la que te obligó a desertar?
¿Regresas a la profundidad del mar?

El que retorna,
¿vuelve sobre sus pasos,
o avanza hacia un precipicio arrinconado
por la soledad?

lunes, 1 de septiembre de 2025

La rosa dormida


¿Con qué convicción
la rosa dormida en el invierno
recuerda su primer brote?
¿Cuándo sus ojos se cerraron,
cuándo sus pétalos volverán?

Entibia el sol invernal
sus raíces temerosas;
junta todas sus fuerzas la tierra
para hacerla retornar.

La rosa no sabe que es rosa,
desconoce el color de la sangre
que brota de su espina.
Sin embargo, en la época de la lluvia,
del despojo de sus pétalos y hojas,
en el tiempo en que todo muere,
ella sabe que fue, y que será.

jueves, 28 de agosto de 2025

Beatriz y Dante

 


Nueve círculos concéntricos
rodean los muros fríos de tu corazón.

Extendí mis manos
para cerrar la esfera de tu retorno,
y luego ascendí.

¿En qué lugar plantarás la semilla de la verdad?
La tierra es fértil para el dolor…

Colócame en el limbo de tu olvido,
y apaga, de una vez, la lámpara
de nuestra salvación.

Dante, no anochece si escondo mi mirada;
la noche es un jardín interminable
que se ahoga en mi corazón.

¿Gloria o agonía?
¿Cielo o infierno?

Abres las persianas de inmóviles cantos
y continúas tu marcha
junto a la luna y su soledad.

¡Oh, mi lámpara recitando versos,
que, como brazos, yo sé, te alcanzarán!

¿Dante, y si la ascensión fue un espejismo?
Puede ser que hayas estado bajando
hacia la medianoche del tiempo.
Tu espalda habrá comprendido primero que tus ojos.

 


martes, 26 de agosto de 2025

Luz y sombra

 


Un haz de luz,
mi sombra,
altura y descenso.
 
Soy Odile y Odette,
piedra y cristal;
el salto y la caída.
 
En el lago mi oscuridad
va a despertar,
para que mi luz
se pueda desplegar.
 
Toma mi mano,
suelta mi corazón.
 
Soy redención y perdición:
es para ser luz que la vida es corta,
es para ser sombra que la vida es larga.
 
Dionisio, ¿eres un espejismo?
Apolo, ¿acaso algo devela tu luz?
 
El cuerpo salta hacia el alma,
y el ser se ensombrece;
la luz, desde lo más profundo,
se asomará.


lunes, 25 de agosto de 2025

Coleccionista de marionetas

Marionetas blancas,
hilos invisibles.
Un collar de muñecos
luminosos,
y extremadamente sensibles
al dolor…

Mueve el tiempo
con tus dedos,
y propicia el movimiento
como si fueras dios.

Mueve los hilos:
el destino no es una fuerza,
es un hilo inmóvil,
estático,
que nace del sol.


El coleccionista de ranas



Te gusta recordar
el ruido distante
de las ranas bajo la luna de mayo;
cerrar los ojos para fabricar el salto
que te hará avanzar.

¡De una blanca noche colgarán los faroles
que al río te devolverá!

Brinca hacia las mareas de la ausencia,
modela con ella lo que el tiempo traerá.
¡Salta y nutre a tus fantasmas!
La altura los borrará…

Coleccionista de acrobacias sempiternas,
lo mejor está por venir.
El viento es impaciente,
todas tus huellas borrará…

Canta,
canta a la primera noche
de la humanidad.


viernes, 22 de agosto de 2025

El coleccionista de máscaras

 


El coleccionista de máscaras
bate las alas de sus ojos
para ascender;
cuando su rostro desaparece,
se esfuma el dolor.

Todas las mañanas se cubre
el rostro con su máscara,
sin miedo a hundirse 
en su propio corazón…

—¿Quién eres?—
Soy el que, bajo
una máscara, matará al dragón.

No habrá testigos
cuando haga mi revelación…
cuando me despoje de todas mis máscaras
y encienda el motor de la redención.

—¿Quién eres?—
Soy el creador.

—¿Quién eres?—
Bajo mis máscaras
se fabrica el silencio
y la verdadera identidad del sol.

jueves, 21 de agosto de 2025

El coleccionista de colibries

 


Me asomo al jardín
y extiendo la sábana blanca
de todos mis anhelos.

¿Quién ahoga las estrellas en la fuente?
—Es él —murmuran desde su ventanilla los girasoles—:
el coleccionista de colibrís.

Cierro los ojos y
escucho el murmullo
de su voz soberbia diciendo:

“Lo único que importa
es el aleteo vibrante del colibrí.
Te asomas a su idilio con las flores,
y tus sueños se escapan a la eternidad.
Te ahogas en el espejo del jardín.
Voy coleccionando la ternura de los colibrís.
¡Silencio!
No hay jardín, no hay tiempo,
ni canciones;
sólo un aleteo invisible diciendo:
La belleza es una criatura huérfana
que les roba el espíritu salvaje a las flores”.

 


Coleccionista de rosas




El coleccionista de rosas
Siembra las semillas del dolor,
y entre rosales,
que en su espejo germinan,
toca la espina que le hiere.
Él lo sabe, y por eso persiste:
toda la humanidad se ha clavado
el índice derecho;
todos llevamos la marca de la belleza
que, en lo más profundo, nos hirió.

Basta ya de flores
en aeroplanos — piensa —
las flores en su porción de polvo,
¡clavadas en su cruz de oro!

Las rosas embrujan el jardín
con su dicotomía de belleza y dolor.
Rosas misericordiosas:
amarillas, blancas y rojas;
rosas odiosamente silenciosas,
atrapan la eternidad en el ojo de la fuente
y lloran deshojadas
por aquel que las colecciona,
y a quien clavan una y otra vez.

¡Oh rosa, Cristo barroco del jardín!
Dame la llave de la resurrección,
dame la llave del amor
que mis sueños abren;
¡dame la profundidad de tu luz!
¡Dame la clara conciencia
de tu frágil sombra!

martes, 19 de agosto de 2025

Gitana

 


Gitana, derramas tu alma sobre la arena;
la luna es un broche que decora tu corazón.

Palpita el cielo en tus ojos,
y los ríos desdibujan tu porvenir.

¿Quién dibujó los cristales de tus lágrimas
en la superficie del sol?

El camino es dejar de andar,
¿no es así?
Acaso lo único errante
sea tu corazón.

Gitana, pule con tus tristezas
las mareas del sol,
y apaga esa última lámpara
en el centro de tu corazón.

¡Vamos!
¡Vamos!
¡La caravana te dejará atrás!
¡Las manzanas en tu regazo
se pudrirán!

Las líneas de tus manos
esbozan el destino de una flor.
¡Vamos!

Cuando los recuerdos
dejen de ser la lluvia,
y el sol, hacia un jardín secreto,
te conduzca;

el destino trazado en círculos de arena
se dispersará en infinitas
y relucientes partículas.

Entonces, alguien murmurará:
“No te pierdes, te enredas en tu humanidad,
como marioneta en hilos invisibles.
El titiritero no mueve estos hilos,
sólo los dibuja en la arena.”

lunes, 18 de agosto de 2025

La danza de Ofelia

 


El fantasma de Ofelia plantó la semilla de una flor,
para que la luna llena brotara del sol.

Desde su lecho-río se levantó,
y con su danza deshojó la tristeza de su estrella-flor.

Little sad lady, I saw you.
¡Yo te vi remando sobre la arena del desierto,
con tu obstinada cruz!

Danza, Ofelia, con tu corona de flores,
y esos clavos en tus manos, fabricados por el sol.

El río nos deja ver los primeros brotes del desierto;
el bello fantasma, con los ojos cerrados, los regó.

La flor deja errar al sol
y busca crecer hacia adentro,
para fabricar en la oscuridad más profunda
su futuro esplendor.

Viene la noche, sueña la luna,
pero no olvides el sol.

Danza, Ofelia, dile adiós a la lucha de tu corazón;
dile adiós a la artillería del tiempo
y a la metáfora de su río sin dios.

La victoria de la luna

 


La claridad que brota de la luna
transforma mi soledad
en una corona blanca.

Las palabras son un círculo
de estrellas que se acercan,
que se alejan…

La oscuridad quisiera vencerme
con su armadura gastada;
sin embargo, la luna,
y su enigmática claridad,
se adhieren fuertemente
a mi silencio interior
(a causa del mar y el corazón).

Pequeña luz etérea,
fabricante de fantasmas,
eres la eternidad indestructible…
¡Eres el sueño que no acaba!

jueves, 14 de agosto de 2025

Una razón

 


Necesito una razón,
sólo una,
un tipo de excelencia
que me permita deliberar
si permanezco
como mortal criatura
o como agua en la roca.

Una razón
donde las palabras
gesten la vida
y mi piel sea suave
y pueril, como el vientre
de un pez.

Una razón
para tocar la orilla
y desvestirme
en la antecámara del mar.

Una razón para soltar
las mareas del tiempo
en la mecánica del amor.

Una razón para no dormir
y secar mis heridas.

Sólo una razón para volver
y curarme de todo este mal.

Una razón para dejar este
oficio de lirio blanco y callar.

Una razón para salir
de esta caja
y morir al pie
de todos los amantes.

miércoles, 13 de agosto de 2025

La voz del ángel dormido

 


Dale la palabra al soñador
y procura escuchar
su dulce rumor;
tal vez, de su boca,
salga un ruiseñor.

¡Oh, canción de estrellas!
Es de éter tu melodía,

y haces de la maquinaria 
del cielo tu motor.

Sin embargo, casi triste,
casi inmóvil,
señora, señor,

yo sé que  sólo quieres 
ser silencio y espejos…
Cerrar los ojos
y, con tu voz de ángel dormido,
apagar el reloj.

martes, 12 de agosto de 2025

Espejo



Mi rostro se ha reflejado
en lagos,
charcos,
espejos,
ventanas sucias,
ventanas limpias.

Me he multiplicado
hasta el infinito:
con alegría,
tristeza,
nostalgia,
asombro.

Pero sucede…
ocurre,
que busco algo
que el espejo
no devuelve.

¡Oh, pero la vida!
¡Oh, pero los años!
Y la luz que nunca devela.

¿Quién eres?
¿Quién soy?
¿Estoy aquí o allá?

Le he preguntado a las estrellas,
pero ellas sólo saben brillar y callar.

¿Qué historia es esta?
¿Cuál es su final?
¿Soy este rostro o hay más?

¡Que el mar,
espejo de todos mis cielos,
me pueda contestar!


lunes, 11 de agosto de 2025

La huida



Correr,
correr.

Un fantasma sopla la planta de mis pies…
¡Oh, revolución de las piernas al atardecer!

¿A dónde me dirijo?
¿A dónde llegaré?

Tiempo de movilidad,
¡mundo dibujado por el viento,
hacia ti voy a correr!

Te abandoné…

¿Qué ruido es ese?
¿Son mis pies?

Correr.
Sin embargo, me estoy cansando
de este círculo.

¿Por qué siempre al mismo sitio
tengo que volver?

Es como una fiebre,
esto de correr.
Correr,
huir de ti…
Yo, que alguna vez te dije:
“Por favor, no te alejes de mí”.

Me doy prisa.
Te abandono.
Huir.

Tú me obligaste a correr;
aunque siempre estuve lista,
tú lo sabes, yo lo sé.
Buenos días,
buenas tardes,
buenas noches…

¿Podré volver?
¡Que alguien me detenga!
¿Voltearás la rueda
para hacerme volver?


jueves, 7 de agosto de 2025

Iván Karamazov

 


De si Dios existe,
de si el alma es inmortal,
de todo aquello hablaba Iván Karamazov,
asomándose al paisaje
por la ventana oscura de la soledad.

Mi sombra, paralela a la suya,
la dibujó dando la espalda
al reloj de su infancia,
y desde lejos tuvo que admitir
que los sueños no dejarán
de unir nuestros extremos.

Iván Karamazov llamó al demonio
desde el tejado,
y se rodeó de espejos
que reproducían infinitamente
su rostro y su temor.

Él escondió su corona de espinas
bajo la nieve silenciosa,
y apagó la maquinaria del río
para abrazar la eternidad.

Iván Karamazov
lanza la moneda
de la incredulidad bajo las aguas:
¿cielo o infierno?,
¿el rostro del tiempo
o la cruz de la eternidad?

Pero la moneda siempre muestra
la cara de lo que no ha de retornar.

Iván Karamazov,
¿viste al infinito
lamiendo tus desgracias?
¿Escuchas reír, de incredulidad,
a tus flores despiadadas?

De si el hombre es el espejo del averno,
de si Dios es el reflejo de su falsa piedad,
de eso hablaba Iván Karamazov,
azucarando con álgebra
su café amargo de soledad.

De eso hablaba,
dando la espalda
a la mecánica del tiempo,
cuidándose muy bien
de no revelar aquel sueño recurrente:

El sueño del niño
corriendo en el campo de los siglos,
liberado del padre
y de su máscara de eternidad.

martes, 5 de agosto de 2025

La diosa de la destrucción y la compasión

 


Llegué equilibrando la espada
sobre mi cabeza,
y con los ojos pegados
en el umbral…

Mis pies, como serpientes de agua,
aún recordaban el mar...
“Kali, diosa eres”, creo que le oí susurrar.

Acaricié mi vestido de tigre lunar
y apagué el grito helado de la soledad.

Entonces él, tal como Shiva,
se dejó pisar,
para que uno de mis tantos brazos
lo pudiera consolar.

“Destruye el origen de todos mis ríos”, pidió.
“Todo quedará inmóvil”, le advertí.
Pero él me dijo:
“La quietud es la distancia que deseo acortar.”

Entonces ordené a las montañas
olvidarse del mar.

Las llamas que brotaron de mis sueños
secaron, por un momento, su mojada soledad.

¡Oh, Shiva, pájaro de la serenidad!
¿Qué esperas de mi noche profunda?

Las montañas se escurren por mis cuatro brazos,
para que puedas ascender y despertar.

viernes, 1 de agosto de 2025

Auto-salvación



Sálvate,
domestica
a la gente siniestra
que vive en tu interior.
La oscuridad entra y sale
y apaga tu esplendor.
Sálvate,
eres tu propio Jesús,
tu estrella conoce los caminos
que conducen al sol.
Por favor,
sálvate.
Solo,
lejano.
Domestica al alacrán
que anida en tu interior.
Sé el antídoto de tu propio veneno.
Aplasta al gusano.
Has de tu herida, redención.

jueves, 31 de julio de 2025

Sueño II

 


Subiste la colina;
en silencio, cortaste
algunas flores
y las pusiste
en un improvisado altar.

Yo iba detrás.
Mi pelo castaño
era una ola
que sacudía tu mar.

Tomaste mi mano
y la apretaste suavemente
tres veces,

como un mensaje oculto
que no entendí, pero 
que no pude ignorar…

—¡Vamos! —te dije—.
¡La cima es un sueño
del que no hemos de despertar!

—¿Dónde estás? —te oí murmurar.
—¿Dónde estás? —te oí contestar.

Nos separamos antes de llegar a la cima.
En la cima te voy a esperar…

Anhelas la blancura
y la claridad de la nieve;
sé que la encontrarás.

martes, 29 de julio de 2025

Canción de cuna

 


¡No hagas al mar llorar!
Con sus barcos y naufragios,
déjalo cantar.
No, no hagas al mar llorar:
él es un niño pequeño
al que todos temen abrazar.

No, no hagas al mar llorar;
sus lágrimas son espejos
que tus penas reflejarán.

Mar de sueños profundos,
de encajes de sal,
¿acaso tus lágrimas,
en la orilla, mis pies
vendrán a besar?

¡No, no hagas al mar llorar!
La distancia entre una ola y otra
tus tristezas ha de guardar…
Las gaviotas hacen sonar sus campanillas
para que sus ojos de sal se puedan cerrar.


Sueño I

 


A medianoche cerré los ojos;
los abrí en un espacio luminoso
cerca del mar.
El ojo no engaña,
pero a los fantasmas 
de la noche le gusta jugar a simular.
Las olas azules,
como espejos,
reflejaron nuestros nombres.
Escuchamos a un par de gaviotas cantar.
Despertamos dentro del sueño,
y dentro del sueño te volví a besar.
Estabas triste.
El canto de los peces te hacía llorar.
¿Quién pronunció el conjuro
que nos hizo retornar a este lugar?
Querríamos correr, arrancar,
para no recordar…
¿Qué dios o duende perverso modula
este sueño en el que nos volvemos a amar?
Al despertar, el mundo será otra cosa:
las gaviotas desertarán de su escenario vacío.
El invierno tomará el lugar del mar.

lunes, 28 de julio de 2025

Aguas nuevas

 


Soy un río;
con la parsimonia del mar en el invierno, 
las hojas del tiempo arrastraré…
Mi destino no es el mar.
Sin propósito avanzo;
sin propósito existiré.
Fluir para ser,
ondular hacia dentro para crecer
y, a mitad del camino, comprender.
La belleza en mí se expande,
¡No hay más que una barca y dos remos
para dejarse caer!
Descubro en mí nuevas aguas...
Los necios en la orilla no me podrán detener.

jueves, 24 de julio de 2025

Señorita Mary Shelley

 


Señorita Mary Shelley,
usted creó a la humanidad
bajo la lámpara de la literatura.
Como una fábula antigua
ha brotado el hombre moderno
de su propia soledad.

Quizás, cuando todos
seamos fantasmas,
podremos vengarnos
y enfrentarnos
en los hielos eternos
de la soledad.

Usted lo sabía bien:
el desamparo de las criaturas
¡es tan grande!
Apenas somos
fragmentos de sueños ajenos,
cosidos en el corazón de la humanidad.

¡El hombre moderno
fue creado por una mujer!
Bajo el cristal de la literatura,
toda esa soledad y rareza
ella pudo vislumbrar.

Ahora nos perseguimos,
criatura y creadora;
en los campos de nieve
nos vamos a buscar.
Cuando la literatura cierre los ojos,
frente a frente
nos volveremos a encontrar.

miércoles, 23 de julio de 2025

Ulises: el retorno soñado

 


Lo que nos trajo hasta aquí
nos sacará de aquí; nuestra nave
se mece en el agua teñida del puerto.

Ahora el hechizo ha concluido.
Devuélvele su vida,
mar que sólo sabes avanzar.
(Luise Glück)

El tiempo se acaba, Ulises,
como el agua del pozo de tus deseos.
Estás soñando, Ulises,
y con los ojos cerrados
vas cruzando la línea que separa
la tiniebla de la luz.
¿Podrás regresar a tu tierra
sin la demacrada mueca de la nostalgia?
Ulises, la hora que anhelas se acerca:
¡el reloj es un puente que te acerca
a tu patria ausente!

¿Aún recuerdas el corazón de Ítaca?
¿O ella es sólo un espejismo
en las migas del mar?
Mañana, la noche caerá blanca a tus pies,
y con ella, las altas ventanas de tu esquiva patria.
“No hay viaje sin retorno”, te susurra Atenea,
espléndida sobre las olas del mar.

¿Qué es el amor, héroe del abismo?
Te lo pregunto de sueño a hombre,
como lo harían los planetas a los lobos de la noche:
¿Qué es aquella sustancia líquida que resbala
por tu corazón siempre ausente?
Oh sí, ya lo sabes:
el amor es una raíz amarga,
esculpida por la oscuridad
al interior de la tierra.
El amor lucha por domesticar las piedras
y morder la superficie.
Se estremece presintiendo el calor del sol,
y ha de crecer,
¡ha de ser majestuoso y frondoso!
Y como la hiedra, ha de trepar por la muralla
de los hombres y de tu propio corazón.

Circe yace en la oscuridad de su hechizo.
Ella hará que abras los ojos entumecidos por sus afeites.
Ella te devolverá.
Será de noche.
Los cerdos abrirán las puertas del retorno.
Ulises, yo soy tu sueño,
y desapareceré con el vapor de la mañana.
Abre los ojos, héroe de todos los pasos perdidos:
Ya estás en tu tierra.