jueves, 11 de septiembre de 2025

Despertar



Despertar después de cien años de sueños,
después de que el olvido apagara la claridad.
Despertar tras la imposibilidad de seguir
habitando la inmovilidad.

Despertar con la certidumbre
de la nube y su etérea movilidad.
Despertar con la aleación maravillosa
de una luz extraña y la oscuridad.

Abrir los ojos y ser en el interior del pecho.
Despedirnos de la propia ausencia,
despojarnos de la cáscara
de lo que ya no seremos jamás.


miércoles, 10 de septiembre de 2025

Prometeo

 


El águila se alimenta de tus sueños, Prometeo,
te despoja de la corriente de la eternidad.
Encadenado a un alma, no a una roca,
escupes los fragmentos de una falsa libertad.

Los dioses tejen su venganza
bajo los párpados de la primavera,
para recordarnos que el sol es lo único que ha de retornar.

Prometeo, el viento se lleva tus artilugios
y los deshoja en el patio trasero de la humanidad;
el humo de todas las chimeneas te busca
y oscurece nuestras almas para que te podamos mirar.

Prometeo, el cielo nos ha quitado la memoria del primer fuego;
¡los ruiseñores se han roto las alas para recordar!

Prometeo, quítale a Zeus la imagen de aquella primera llama;
roba ese primer fuego, 
para que como manantial brote el asombro
¡Y de este letargo podamos despertar!

Monólogo

 


¿Habitar o deshabitar?,
¿acaso será esa la cuestión?
Habítate a ti mismo,
conoce la ardiente luz
de tu espacio interior,
y haz de tus delgados muros
una enigmática protección.

Tus arroyos han abandonado
el origen de su curso,
y su caudal implosiona
como supernova en tu corazón.

¿Volar o no volar?
¡He aquí nuestro problema!
No es posible construir castillos en el aire
y luego caer sobre estatuas de sal.

A la altura del vacío,
un astro me lanza un paracaídas;
¡Será un apetecible salvavidas en el mar!

¿Ser o estar?,
¡he ahí un gran obstáculo!
Estar en el mundo incierto,
y ser a pesar de la fortuna
y su cáscara de azar…

¿Qué diría Hamlet?
Ser y estar entre las cuatro paredes del mundo,
a pesar y en contra de nuestra cobardía y pesar.
No, no es posible otro tipo de victoria:
lo que buscas, te encontrará.

martes, 9 de septiembre de 2025

Relaciones peligrosas

 


Aliento apasionado,
desvelo en la cima de la plenitud.

Dijiste que sí al río,
y le diste la espalda al mar
con su estático amor.

Húmeda la piel,
las manos construyendo sortilegios.
Tuviste que mentirle al reloj.

Suspiros bajo el agua oscura,
una gotera filtrando deseos
en tu corazón.

El colchón, rodeado
de circunstancias afiladas;
el vacío que la resaca
de una sonrisa triste te dejó.

Abandonaste todas tus costumbres
y te encerraste en los brazos del incienso
para aguardar la predicción.

La liberación era seducir un pensamiento,
y la confundiste con una triste pasión.

Los hermanos Karamazov

 


Tres sillas vacías,
los hermanos Karamazov:
Dimitri, Iván y Aliosha,
hijos de una estrella que se desangra.

El deseo resbala por sus piernas de hombres
en la catástrofe del amor;
en la búsqueda del padre,
del arquetipo masculino originario.

¡Cuánta orfandad en el círculo planetario!
Habéis nacido del parto del mundo
con apenas una certeza:
sobrevivir y buscar.

Dimitri, te disfrazas;
te ocultas bajo la máscara
del lobo herido por los años.

Tu cabeza coronada 
por un amor vulgar;
eres sombra que navega
en una barca-reloj, a la deriva de los años.
Estás vacío: eres el hombre que no se comprende,
y, sin embargo, incesantemente se busca.

Iván, pasas tu hilo rojo
por el ojo de la locura,
que no es locura,
sino un lago oscuro que refleja
las estatuas quebradas de la razón.
Iván, no crees en la salvación del hombre,
te disgustas con el gran progenitor.
Yo desentierro el cielo
y, con los dedos manchados
de tiempo y espacio, te pregunto:
¿Quién diseñó, como río cósmico,
nuestros sueños que se entrelazan?
¿Tienes la respuesta?
Pero Iván ausente espera que sus pensamientos
se transformen en otras cosas.

Aliosha, eres la fisura irreparable del destino;
te ahogas en la tacita blanca de la redención.
Tu amor es invisible,
inaccesible a la comprensión.
Estás tatuado en la memoria genética de la humanidad
con un gesto indescifrable.
Aliosha, sufres, no entiendes tu abandono;
quieres el fuego de la chimenea para la totalidad,
salvar de la catástrofe del diluvio a los inocentes.
Sin embargo, el mundo te corrompe,
te pierde,
y tú huyes, te evaporas,
fragmentando el tiempo con tu dolor.

¿Quién eres tú, acaso todos?
Cae el tiempo en su pozo de ausencia,
se resbala la sucesión por la superficie de mi vestido de niebla.
El ruido furioso de la lluvia te pregunta:
¿Cuál es tu Ítaca?
¿El padre? ¿La amada siempre distante?
¿El anhelo que jamás ha de saciarse?
El eterno retorno de la pregunta que siempre
ha de quedar sin respuesta:
el bastardo de la humanidad, oculto en la sombra.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Hecho estético

 


Las palabras son máscaras de luz,
blancos parapetos
para evitar una caída prematura 
en el pozo del tiempo.

No hay traducción para los signos del reloj;
sus símbolos le dan forma
a la imagen que fabricarán tus ojos.

Existiré vanamente, 
porque modelo palabras
sobre el naufragio de tu memoria.

Somos un hecho estético,
palabras pronunciadas por otros;
ideas geométricamente diseñadas
en otras mentes.

¡Oh fantasmas impenetrables 
de la imaginación,
vestidos de oro por la ausencia!
Vuestras manos saben modelar
simbólicos ángeles de cera,
que se consumen bajo el fuego de los años.

Y después de todo, quizás
no somos más que interesantes ideas
que otros fabrican;
símbolos que respiran
en un mundo falsamente interpretado,
donde sólo es real la soledad.

jueves, 4 de septiembre de 2025

Enigma

 


La superficie del agua,
el tiempo enmascara,
el silencio colecciona
palabras para olvidar.

Vamos, desanda el camino
que sueñan tus pasos,
y haz de la senda un mar
donde los miedos ahogar...

Cuando la luna cierra
sus párpados blancos,
surge de mi centro un rostro,
un algo que nos mira
desde algún lugar...

A oscuras se quedan los gigantes,
sin recuerdos.
La vela se fue en busca
de una estrella de mar.

La oscuridad es un regalo
para las almas que creen en la verdad.

Enigma fuiste, enigma serás;
inconsolables cantan en el cielo
cinco estrellas de sal.

El cielo seguirá la ruta del desierto;
ningún río nunca desembocó en el mar.

El juego de las horas


De pronto, la mañana
es la victoria de las horas.
Volvemos a nacer bajo la fría luz matinal,
y le damos cuerda a la maquinaria cotidiana,
que, con sus piezas gastadas,
nos obliga a movernos y avanzar.

Bajo la armadura del reloj
hay algo que late y se escurre,
como un laborioso río en busca de peces.

Tú juegas para conquistar un espacio
dentro de la orilla del pensamiento,
bajo los minerales extintos
de la razón occidental.

Tiene que haber un árbol
bajo la pendiente de tu mirada,
o un ojo que te arrebate la visión
allá en la cima.

Era de hielo tu juego
en el espejo de caoba,
la imagen de una ronda
en el cenit del planeta,
que no era otra cosa que el tiempo
dentro de su madre inmóvil,
girando,
girando,
girando.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Regresar

 


Vigilas el mar,
para que el infinito
no se escape de tu pecho;
para que los segundos
se acomoden en tu celda
de estrellas de sal.

Regresarás,
volverás al tiempo
en el que los relojes caían de los árboles,
a la época en que tu espalda
improvisaba un silencio para abrazar.

En tus recuerdos, las olas se adelgazan y alargan,
golpean la eternidad del cielo que no logras atrapar.

¿Fue la espalda del pasado
la que te obligó a desertar?
¿Regresas a la profundidad del mar?

El que retorna,
¿vuelve sobre sus pasos,
o avanza hacia un precipicio arrinconado
por la soledad?

lunes, 1 de septiembre de 2025

La rosa dormida


¿Con qué convicción
la rosa dormida en el invierno
recuerda su primer brote?
¿Cuándo sus ojos se cerraron,
cuándo sus pétalos volverán?

Entibia el sol invernal
sus raíces temerosas;
junta todas sus fuerzas la tierra
para hacerla retornar.

La rosa no sabe que es rosa,
desconoce el color de la sangre
que brota de su espina.
Sin embargo, en la época de la lluvia,
del despojo de sus pétalos y hojas,
en el tiempo en que todo muere,
ella sabe que fue, y que será.