¿Huir o amar?
¿Acaso esa es la cuestión?
Primero habítate a ti mismo,
conoce la ardiente luz de tu ciudad interior…
Tus arroyos han abandonado
el origen de su curso
y su caudal implota
como supernova en mi corazón.
¿Te hago perder el tiempo?
Sin embargo, nuestro castillo en el aire
siempre resistió cualquier temblor…
¿Estás o no estás?
¡He ahí el obstáculo!
Y también la solución…
Acaso mi sonrisa es un mundo incierto.
¿Siempre lo pensaste?
También lo es tu futuro esplendor…
¿Qué nos diría Hamlet?
Ser y estar entre las cuatro paredes del mundo,
a pesar y en contra de nuestra cobardía.
No.
No es posible otra victoria para
el corazón.