martes, 17 de febrero de 2026

Eurídice (O el peso de lo inexorable)

 


Al menos tengo las flores de mí misma,
y mis pensamientos: no puede arrebatármelos
ningún dios;
tengo el fervor de mí misma como presencia
y mi propio espíritu como luz […].
Antes de que me pierda,
el infierno se abrirá como una rosa roja
para que pasen los muertos.

—H.D., Eurydice

El sueño fue oportuno, Orfeo.
Cerré los ojos y pude despertar;
abrí los ojos y vi la escena gris
del infierno y tu gran decepción.
Los pájaros pintados en la caverna
oscura del averno escupieron
el infierno sobre mí.

Orfeo, no regresaré.
Llora por mí, y que te devoren las Ménades:
no habrá retorno para mí.
Haré de esta oscuridad mi morada
y de mi pensamiento, el porvenir…

Vuelve la mirada, Orfeo,
y mírame directo a los ojos,
¿Podrás esquivar las sombras
que mi rostro te han de ocultar?
El infierno es una rosa que se abre
y clava sus espinas en el devenir.

No habrá muerto que recuerde nuestros nombres.
Seré el barco que se pierde en la niebla
y que ya no verás venir.
Orfeo, tu voz se aleja,
me es extraña.
Solté tu mano antes del infierno.
El día y la noche le son indiferentes 
a todos estos muertos.
Escribe esto en el libro del universo:
El infierno es el fin.

 

 


lunes, 16 de febrero de 2026

Wuthering Heights

 


Señorita Emily Brontë,
desde su cama,
usted vigila las sombras
que brotan del espejo.
Sabe bien que la luz
que buscan sus fantasmas
no regresará;
sólo ha de retornar la difusa oscuridad
de la historia que ya nadie escribirá.

Heathcliff y Catherine hojean las páginas
de un peligroso abismo.
No, no hay amor eterno:
sólo existe el crepúsculo
deshojándose en el trapecio
del tiempo.

El viento golpea sus pensamientos
mientras usted intenta huir
de sus espectros literarios.
El cielo se apaga
para que las estrellas se enciendan
en la noche que crean sus manos.
Cumbres Borrascosas se cansó de representar
la pulida tragedia de un amor impreso.
Heathcliff apenas es un títere en manos
de su dios gitano.

No, no hay amor eterno:
la trama del reloj deshace
los vínculos celestes.

Desde su interior avanza el viento
y muere cansado en las cumbres.
El carruaje de las horas se aleja,
llevando un oscuro personaje
que sueña con una morada.
¿Lector, acaso eres tú?
Tú piensas:
el mundo termina y comienza
en esta historia extraña…

 


jueves, 12 de febrero de 2026

Alcíone (o la negación del tiempo)

 


Sus brazos fueron alas,
y un huevo, su corazón;
se elevó por tierras extrañas
y, en sueños, algo encontró…

Dibujó un círculo con sus dedos
y, en un sueño extraño, la cola emplumada
se mordió:
querría salir de su huevo
y sobrevolar el estático teatro del mundo,
no tener humano corazón.

Si los dioses este vuelo me deparan,
abriré mis alas salpicadas por el reloj.
No hay sucesión tras la ventana,
sólo la eternidad fabricada
en el laboratorio de un extraño señor.

¿Para qué caminar? —se preguntaba—.
¿Para qué simular el falso devenir con la razón?

E imaginaba su vuelo:
aire sobre aire,
en la mañana que nunca empieza
y que jamás tendrá fin en su corazón.


miércoles, 11 de febrero de 2026

La poesía

 


Poesía, ¿dónde estás?
¿En el fondo de qué mar?
¿En qué lugar las moiras tejen y destejen
tus pasos?
¿En qué profundidades
tus palabras se ahogarán?

Poesía, reina de todas las reinas,
tu corona adorna la lejanía
y tu trono no está en ningún lugar…

Poesía, ¿quién te sueña?,
¿qué voz te llama desde el ultramar?
Los navegantes lloran tus penas,
y tus alegrías flotan desnudas
entre la espuma del mar.


martes, 10 de febrero de 2026

Algo más

 


¿Hay algo más que esto?
¿Más allá de la piel?

¿En el intersticio de dos cuerpos
puede construirse la profundidad?

¿Puede la piedra olvidada a la orilla del río
brillar más?

¿Qué hay más allá de nosotros?
¿Una gota de la noche universal?

¿Hay algo más allá de la veracidad de tus aguas?
¿Algo más que esta calle donde nunca desembocarás?
¿Algo más allá del aire que entre mis palabras se dispersa?

¿Puede haber algo más?


jueves, 5 de febrero de 2026

Dolce vita

 


Dulce vida,
no necesito perseguirte
a través del mar…

En cualquier parte
las rosas florecen
y el agua se aleja del mar…

Dolce vita,
lo que llamas vida, ¿es la negación de la muerte
o es la aceptación del más allá?
Dulce vida, ¿vendrás más acá?

¡Oh, dulce vida!
Tú no recuerdas,
solo sabes avanzar…
Lo que plantas hoy día
en otro jardín florecerá.

Dolce vita,
¿por qué el remo
no puedo soltar?
Avanzo con los ojos cerrados
y los abro cuando hay que desertar…

Dolce vita,
estoy viendo tu secuencia nocturna:
el prólogo, tres episodios brillantes
y un final circular…

El epílogo es un corazón latiendo,
dulce vida,
y unos ojos que tiernamente se cierran
para despertar…





martes, 3 de febrero de 2026

Fugaz...

 


Fugaz, la estrella que quisiste atrapar;
fugaz, el sueño que no logras recordar;
fugaz, tu vida
y la vida de los que amarás;

fugaz, la lluvia que una y otra vez te ha de mojar;
fugaz, la primavera amada,
incluso tu mansa soledad.

Fugaz, el escenario en el que habitas
y los besos que te ofrecieron luz y libertad…

Sin embargo, lo fugaz se sostiene en lo permanente,
en la sombra del río que se fundió con el mar…

¡Lo fugaz es solo una apariencia,
un espejo de la eternidad!