lunes, 20 de abril de 2026

Bang

 


Bang.
Perfora.

Bajo tu piel,
siempre un testimonio aguarda.

Baja la guardia,
dale cuerda al corazón:
es hora de echar a andar el motor.

Bang.
Bang.

El toque de una estrella.
El Big Bang,
el recuerdo de tus manos en mi piel.

Bajo mis aguas, eres un pez.

Cierra los ojos,
toma mi corazón,
déjalo en su sitio.

Bang.
Perfora.

Ahora vete.
¿Regresarás?

Toca mi superficie.
Asómate a lo más profundo.

Bajo tus aguas oscuras,
también soy un pez.

 


jueves, 16 de abril de 2026

Danza de otoño

 


Como una hoja de otoño,
estoy en el centro de la gravedad.
Con suaves movimientos caigo sobre el devenir.

El salto precede a la caída
(el golpe, más tarde, ha de venir).
Saltar es huir…

¡Y vivir es caer para el silencio redimir!

Soy una hoja que cae
en una noche de abril…

Soy la luz de un sueño que se apaga,
el silencio frágil y oscuro del devenir.


miércoles, 15 de abril de 2026

Sueño azul



Una alfombra de sueños
en el bosque de bambú,
tus pies le hacen confidencias
a los suspiros que brotan del cielo azul.

La luz es un velo de bambú,
una llama antigua que cuelga
de las hojas tristes del abedul.

Bajo la colina dormida,
las flautas soplan en el oído
de un dios hindú,
y el sol se desploma, furioso y azul…

¿Encenderás la lámpara
que encontraste en mi baúl?
El cielo se abre gracias a la mágica llave de la memoria,
y solidifica una lámina celeste sobre mi falda de tul…

La montaña cada vez se hace más lejana,
como si mi ojo rechazara la quietud.
Los árboles de durazno parecen decirme:
«La cruz está al sur;
no habrá sacrificio que modele tu virtud…»

Dormida,
le hago una reverencia al bosque,
mientras las hojas del abedul caen, sin deseos de caer,
dejando en mi corazón una estela azul. 

lunes, 13 de abril de 2026

Triángulo de sal

 


Percibiste tristeza y paz en mi silencio,
como una cápsula de agua dulce
en la profundidad del mar…

Tu mente se anticipó a la secuencia de mis pasos;
las ruinas de la ciudad que soñaste
fueron un lindo escenario para mi soledad…

Caminamos desatados en la noche:
la luna en Capricornio nos encerró
en un triángulo de sal.

Por un momento, nos enredamos
en los hilos del destino;
el titiritero movió sus dedos blancos
una vez más…


lunes, 6 de abril de 2026

El lado oscuro de mi corazón



Lo miré apenada.
Él entendió que mi herida
es la propia espada
y que la daga es mi corazón…

Su mirada me resultó tan larga,
y tan concentrado su calor…

Cosas incurables,
le dije sin decirle.
Sus ojos me dieron la razón…

Mi tristeza era agradable,
tan natural mi estampa
y su color…

Me estremecieron sus manos
y la sombra de su corazón.

—¿Qué dejan las mareas de los años? —le dije.
—Se diría que el diablo todo se lo llevó —respondió.

Mi silencio es una flor detrás de su roca.
Él es la noche sin mañana,
la sombra inabarcable…
El lado oscuro de mi corazón.

  

lunes, 30 de marzo de 2026

Ontología de un vínculo

 


En el intervalo de dos estrellas,
la distancia fabrica mi espacio.
Yo, que soy pura extensión,
quisiera huir de ti
y encarnar al más bello de tus fantasmas.

Sin embargo, ¿es posible
despegar, como dos láminas,
nuestros brazos?
Correr,
dilatar el espacio.

En el borde de la noche,
mi corazón se oscurece
y fabrica nuestro tiempo despacio…



viernes, 27 de marzo de 2026

La caída

 


«Era fea, y yo la amé; amé perderme,
amé mi caída, no aquello en lo cual caía, sino la caída misma».

(San Agustín)

Caer del árbol,
soltarse como una hoja más.
Cerrar los ojos,
olvidar,
propiciar
el roce con el aire
y ser el alter ego del mar.

Precipitarse
de la silla,
liberarse
y saltar.
Amar la caída;

encarnar la distancia,

y, como lluvia, caer,

caer en la profundidad

de otro mar.