viernes, 13 de marzo de 2026

¿Hacia dónde vas?...

 


¿Hacia dónde vas?
¿De la flecha eres el punto de inicio
o el destino final?

Acaso nuestro destino sea el mar,
como barcos que se acercan,
que se alejan,
que se hunden en el centro de la soledad.

Ya no regresarás;
sin embargo, ¿alguna vez te fuiste?…

Tú eres el único lugar.

Todos los personajes que habitan en tu espejo
te empujan un paso más allá;
el tiempo retrocede,
tu barco encuentra su puerto en la profundidad.


jueves, 12 de marzo de 2026

Materia luminosa y frágil

 


Me sentaré en la orilla del río
a esperar que la luz de la luna
me cubra con su canto triste de ultramar…

Cubriré mi piel
con sus lágrimas de cristal.

Su luz avanza y reclama;
canta,
se quiebra
y me obliga a despertar.

Ella es el alter ego del primer mar
que miraron mis ojos,
ese espectro inabarcable
decorado por la claridad de la soledad.


martes, 10 de marzo de 2026

Amor tardío

 


Amor tardío,
fruto del otoño,
quisiera correr,
esconderme del último decimal del tiempo
y decir:
Ya no me encontrarás…

Amor de media estación,
llegas cuando he olvidado soñar,
en el momento exacto
en que nuestros corazones dejaron de amar.

Amor de media tarde,
¿con qué derecho
el motor de mi deseo,
brutalmente, te atreves
a echar a andar?

¿Habrá sido la daga
que clavó tu corazón
la que mi herida logró apagar?

¿Será que nuestro tiempo
es de agua y sal?

Amor tardío, secuencia final,
¿por qué confundes la noche
con mi oscuridad?

Puntual, llegas a mi puerto
y con mis piel pretendes jugar;
los contornos de mi cuerpo
se los dejas a la brisa,
tu hermana en la oscuridad…

Amor tardío,
elegía de lo que ya no será,
¿por qué tu río en mi cuerpo
vino a desembocar?
Todas tus barcas esperan en mi orilla;
el mundo se apaga en nuestro torpe deseo
de alejarnos del final.

 


lunes, 9 de marzo de 2026

Asimetría

 


Ella deseó que el mar se llevara
la trama que tejieron las horas.
Y algo en su centro se apagó.

Las olas abrieron los ojos
y le preguntaron:
¿Quién le pondrá el cascabel al dragón?

Tanto frío ha mermado
la luz de su corazón.
La desigualdad es una fiera
que se traga a sí misma
y oscurece los corazones,
perpetuando la asimetría del reloj.

¡Todas cerremos los ojos
y marchemos hacia el interior!
Un espíritu profundo nos reclama:
¡Alcancemos el valle del sol!

Nuevas generaciones de Ateneas,
Venus y Dianas
pondrán el cascabel al dragón.

Que Zeus y sus dioses de juguete
bajen de su Olimpo
¡y aprendan a compartir
el trono y también el corazón!

Hermanas, acaso somos dos voces:
¡Seamos un solo dolor!

Que el tiempo se lleve la asimetría
de nuestras manos,
y que sea un solo imperio:
el de la luna y el sol.

 


miércoles, 4 de marzo de 2026

Danza en el umbral

 


Das un giro,
marcas el compás,
te desnudas de los sueños
y te enfrentas al animal
que habita tu soledad…

Los velos que te cubren
se deslizan y son absorbidos
por el rostro de la verdad…

Las manos dibujan algo
en el umbral:
un signo intraducible,
la palabra que dará origen
a la eternidad.

La danza de la profundidad
es uno a uno
y tiende a la vaciedad…
Te quedarás vacío,
contemplando tu propia fragilidad.

 


martes, 3 de marzo de 2026

Cleopatra en New York

 


Me miró con sus ojos pequeños y pensó:
—Eres extraña, como una Cleopatra en New York.

Sonreí
y le di cuerda al reloj de la seducción.

Quiso atrapar mis sueños oscuros,
adivinando que en ellos
se escondía la luz de un antiguo sol.

—Vamos —le dije—,
la serpiente ha mutado de color.
Te advierto que mi piel está fría,
pero bajo ella hay una estrella en combustión.

—Cleopatra… son tus movimientos
de un antiguo esplendor —insistió.

—No mientas —sonreí—.
Conozco bien tu ojo hambriento
de cazador recolector.

—Tal vez este camino me lleve a Roma —pensé—
mientras percibí un suave olor a laurel
en su corazón.

Las pirámides temblaron, líquidas,
bajo el suelo de este falso New York.

 


viernes, 27 de febrero de 2026

Pandora (O la esperanza como sueño de la eternidad)

 






La primera mujer,
en su trono de eternidad,
decorada por las perlas sagradas
de la soledad.

Los dioses ocuparon
tu claridad
para castigar.
Tus ojos fueron pulidos
por la tempestad.

Pandora, fuiste modelada
por las manos de la profundidad
y portaste los regalos del mar.

¿Quién apagará los males
de tu caja de cristal?
¿Prefieres que se derrumbe
tu reino de eternidad
antes que renunciar
a los sueños secretos de tu curiosidad?

Pandora, en las tierras de la vida
te vieron encender la fragilidad;
uno a uno los males brotaron de la caja,
sin piedad…

Sin embargo, las aflicciones
ya no nos necesitan;
la esperanza, en el fondo de la caja,
es tan deslumbrante
que nos encierra en la eternidad.