viernes, 9 de octubre de 2026

Venus retrógrado


No es tu estrella la que sangra,
es el tiempo que, a través del río,
se desangra.

El más dulce de los astros
dio tres pasos hacia atrás
y el cielo se vistió de nostalgia.

No es tu herida la que sangra;
es el tiempo que, a través de los recuerdos,
se desangra.

Imitas al cielo,
abrazas a tus fantasmas,
pero no hay calor que deshaga la distancia.

No, no es mi herida la que sangra,
solo es un antiguo esplendor
que se apaga en el ángulo de tu mirada.

Tú estabas recogiendo
el tiempo recobrado por alguien más;
leías a Marcel Proust en una noche templada.

Nuestra herida está retrógrada,
¿o será que aquello que sentimos
es solo un fenómeno visual de la esperanza?

Nada más inapropiado
que una desdicha a destiempo,
como el destello de una estrella
muerta hace ya cientos de años.


lunes, 5 de octubre de 2026

¿Qué nos diría Hamlet?

 


¿Huir o amar?
¿Acaso esa es la cuestión?

Primero habítate a ti mismo,
conoce la ardiente luz de tu ciudad interior…

Tus arroyos han abandonado
el origen de su curso
y su caudal implota
como supernova en mi corazón.

¿Te hago perder el tiempo?
Sin embargo, nuestro castillo en el aire
siempre resistió cualquier temblor…

¿Estás o no estás?
¡He ahí el obstáculo!
Y también la solución…

Acaso mi sonrisa es un mundo incierto.
¿Siempre lo pensaste?
También lo es tu futuro esplendor…

¿Qué nos diría Hamlet?

Ser y estar entre las cuatro paredes del mundo,
a pesar y en contra de nuestra cobardía.

No.
No es posible otra victoria para el corazón.


sábado, 3 de octubre de 2026

Dulce herida...

 


Un día fui tu Venus,
¿recuerdas?
Nací de tus aguas…

En las tardes grises
tú siempre fuiste
el espejo metálico de mis palabras.

Rozaste con la punta de tus sueños
mi espalda.
¿Fue mi herida seca la que te ofreció
la manzana?

Por un momento, mis ojos
encendieron tu antigua llama;
sin embargo, yo soy tu Venus del Milo
y ya no tengo brazos para alcanzar tu espalda…

—Esto debe ser un sueño —pensé.
Tu lengua invisible en mi herida fue una buena jugada…

—Tu fantasma líquido es una llama —susurraste.

Eres todo un Rey de Copas,
sabes esconder tu amor con elegancia.
¿Qué sustancia líquida hacia mí te arrastra?

Cuando abras los ojos, seré humedad y distancia.


miércoles, 30 de septiembre de 2026

Perdona al tiempo



Perdona al tiempo,
con su falso escenario,
que simula la movilidad.

No importa que todas las heridas
se estampen sobre ti
y cubran tu fragilidad.

Perdona cuando todo esté en silencio
y la voz de tu padre
se haya apagado en la oscuridad.

Perdona en el destierro,
cuando nadie responda a tu llamado
y las aves migratorias olviden
tu ciudad natal.

Perdona al tiempo
y a su frío corazón,
porque con tus manos pequeñas,
inevitablemente, alcanzarás el sol
en el escenario estático de la sucesión.


sábado, 26 de septiembre de 2026

Luna negra

 


La luna está oscura,
llena de agua, cierra los ojos
y parece murmurar:

—Oh, mar, las velas de mis ojos
se apagan en tu inmensidad…
¿Por qué tan prodigiosamente me revelas?
No quiero que tu sal devele mi verdad.

El viento nocturno roza su velo
y el escorpión expulsa en ella
su veneno de soledad.

—Oh, mar, amante distante,
espejo de mi antigua claridad,
¿podrás descolgarme del infinito?
¿Podré hundirme en tu oscuridad?

El océano, sin tiempo,
sin padre ni madre,
cubre su rostro de astro distante
con nubes de tempestad.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

Pigmalión y Galatea

 


El polvo de sus dedos fue a pegarse
en las paredes frías de su corazón.

Con los ojos cerrados modeló los astros lejanos
y le puso rostro al silencio que de sí mismo brotó.

Pigmalión donó sus huesos
a la imagen que de su corazón nació:

Y yo os digo, espectadores de la belleza,
las estatuas caen del cielo
directo a mis manos;
sobre el mármol palpita lo que mi alma anheló.

Sobre su estatua se espejaron
ciudades pasadas y futuras;
ella es un reflejo de su corazón.

Ella era del glaciar
la más oscura flor…

El cielo lo esculpió un hombre solitario.

¡Modela en mí los prodigios de la carne,
Pigmalión!

 

Hombre y estatua,

¿quién creó a quién?

¿Quién fabricó este frío
en mi corazón?


lunes, 21 de septiembre de 2026

La vida es sueño...

 


Ojos que no ven,
corazón que desmiente a la razón.

El amor fabrica nobles y oscuros ardores
en el umbral de nuestro corazón…

¿Quién se atreve a cruzar la puerta
donde el tiempo fabrica mi sol?

Tiempo de navíos que regresan
es el amor…

Sin embargo, la vida es sueño
y los sueños, sueños son,

Segismundo cautivo de mi corazón.

Y de este sueño modelado en el lecho del río
hemos de despertar,

¡puesto que somos prisioneros del tiempo,
no del amor!