Abrir el cuerpo,
el alma afuera,
mi piel en el centro de tu corazón.
Invertir la sensación.
Abrir el pecho,
para que salga la bala
y se abra tiernamente el corazón;
recuperar y perder el tiempo
para destejer la razón.
Abrir.
Abrirte mi puerta,
para que entre el sol
y tus demonios,
por mi corazón.
Abrir.
La mecánica de los corazones
busca el equilibrio entre
el exterior y el interior.
Abrir la boca,
dejar que tu lengua
encienda mi motor.
Abrir.
Redimir.
Bajo la acción de dos fuerzas,
permitir la incisión.