Ellos
embisten como niños bravos
para vencer...
Le dan cuerda al reloj de la seducción
antes de dejarse caer...
Sin embargo,
¿cuándo dejarán de correr?
Todas esas vueltas circulares son inútiles,
puesto que a ellos mismos siempre
han de volver.
¿Ves?
Solo quedan cenizas después de
arder...
La luna se cansó de los aeroplanos.
La luna se cansó del sol.
El hombre que se quede a oscuras,
que en las noches aprenda
a encender su propio corazón.