Huye luna, luna,
luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
(Federico García
Lorca)
Huye la luna, se esconde
tras su bruma de plata.
Guarda el tiempo, gitana,
y huye a las montañas;
tu rostro en la luna lejana
se retrata.
Huye, luna.
Corre hacia el borde del cielo
teñido de escarlata.
Guarda, gitana, guarda el corazón
y destierra esas palabras de plata;
sólo el silencio te rescata.
Huye, luna, huye, luz.
Cruce el viento tu antigua
fragata.