sábado, 16 de mayo de 2026

El sueño atemporal del río



El río extendió sus brazos
hacia la montaña oscura, lejana,
y suspiró por última vez por el mar.
Le dijo, en un suave murmullo, a la orilla:

“Dile al tiempo que abriré el líquido de mis ojos,
cuéntale que me marcho,
que me desbordaré de su esfera metálica
para despertar.
Lentamente abrazaré la resurrección del sol sobre el mar”.

Luego cerró sus ojos luminosos y agregó:

“Dile que buscaré la quietud en el sueño interno
de las olas, para soñar.
Orilla, dile al tiempo que le voy a olvidar”.


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