¿Ser una luz, metáfora del sueño de las flores o vestirse con la ropa mística de la oscuridad?
¿Ser la mano que enciende la lámpara o el pie que marcha sobre las sombras,
sobre el camino más oscuro de la soledad?
¿Acaso es ese el único camino que te ha de develar?
¿Y la profundidad de la luz, de la felicidad que en nuestras almas busca eternidad?
¿Ser o no ser?
¿Apolo o Dionisio?






