martes, 10 de marzo de 2020

El llamado de la piedra al sol


La piedra llamó suavemente al sol
antes de caer al agua,
"Voy hacia la cascada,
y me hundiré hasta lo más profundo
antes de arribar;
¡Oh sol, desenvaina tu espada de oro
y graba la figura de la luz
sobre mi dureza y su dolor"

jueves, 5 de marzo de 2020

Renacer o volver a brotar


Renacer o volver a brotar
bajo las ramas desnudas del primer otoño que te vio danzar;
El corazón apuntando hacia las olas del mar.
Torne mi pecho a aquel primer suspiro
A las corrientes frías de ese primer viento polar.
Volver a ser entre las somnolientas amapolas del tiempo,
Recomponiendo las hebras del primer sueño que fabricó nuestro mar.

martes, 25 de febrero de 2020

Migración


Todos tus pájaros huyeron
del silencio que brotó de tu interior,
ellos se escondieron del tiempo que recorre
las galerías de tu corazón.
Lo que no retorna es tan frío
que insta a tus pájaros a desertar.
¿Ves?, siempre hay algo que migra
dentro del amplio espacio de tu corazón,
y vuela, vuela...
se dirige hacia el olvido que es fabricado por el sol.

viernes, 17 de enero de 2020

Curandero


Prueba un poco de tu propia medicina sanador,
que tus manos sean la herida
y que el tiempo sea el jarabe de tu dolor.
Curandero, que la felicidad que rechazaste
profundamente permanezca,
que la fiebre de tu destino encienda tus pies rotos,
y que de tu veneno brote la sombra de tu salvación.  

martes, 3 de diciembre de 2019

Atrás



Me quedo atrás,
pegada a la espalda salada del mar,
Me quedo atrás
porque en el revés de la olas he vuelto a despertar.

Aunque quede poco espacio me quedo atrás;
no necesito mucha extensión para amar.
Todas las espaldas del mundo quieren soñar
¡Y dejar el mar de las sirenas detrás!

Corro y corre el tiempo hacia atrás
Quién diría...
Quién diría que nuestro porvenir estaba detrás.



martes, 12 de noviembre de 2019

Iván Karamazov


De si dios existe,
de si el alma es inmortal,
de eso hablaba Iván Karamazov
mirando por la ventana oscura de su soledad;
mi sombra paralela a la suya,
la divisó dando la espalda al reloj de su infancia,
y desde lejos tuvo que admitir que los sueños
no dejarían nunca de unir nuestros extremos.
Iván Karamazov llamó al demonio desde el tejado,
y se rodeó de espejos que reproducían infinitamente sus pasos.
Si, él escondió su corona de espinas bajo la nieve silenciosa
 y apagó la maquinaria del río para abrazar la eternidad.

Iván Karamazov lanza la moneda de la incredulidad 
bajo las aguas, 
¿cielo o infierno?
¿el rostro del tiempo, o la cruz de de la eternidad?
Pero la moneda siempre muestra la cara taciturna 
de lo que no ha de regresar.
Iván Karamazov, ¿viste al infinito lamiendo tus desgracias?
¿Escuchas reír de incredulidad a tus flores despiadadas?
De si el hombre es el espejo del averno,
de si dios es el falso reflejo de su piedad,
de eso hablaba Iván Karamazov azucarando
con álgebra su café enfriado por la soledad;
de eso hablaba, dando la espalda a la mecánica del tiempo;
cuidándose de no revelar aquel sueño recurrente,
el sueño del niño corriendo en el campo de los siglos,
liberado de la nieve y su blanca eternidad.




miércoles, 2 de octubre de 2019

Despertar


El viento despeina la melena desordenada de las horas,
y cuando frío te besa,
esconde la mano con la que nuestros recuerdos ha de dispersar;
Amor, recoge aquel reloj ruinoso, antiguo
y despierta al mar:

"Abre los ojos océano oscuro
metáfora indestructible de mi profundidad"

No hay tiempo para dormir,
la vigilia, áspera, abre los ojos al esqueleto del mar,
y los peces extienden sus alas internas para el cielo de las olas colonizar.
En silencio y a oscuras la profundidad se agita
y nos obliga a despertar.