Podría volver,
como la profundidad del mar a su orilla,
como el silencio a su retardado hablar.
¿Seré la puerta o la mano temblorosa
que la abre?
¿Seré el río que avanza o la quietud del mar?
Volver al amor,
con sus magias
y ritos inútiles;
firmar una tregua con la soledad.
Regresar,
con la corona sin trono
de los que han partido;
pisar el límite del círculo
y volver a empezar.
Una nieve antigua se desprende
de mi cielo
y me obliga a saltar.
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