sábado, 18 de mayo de 2019

Pensamientos de otoño


Un viento esmaltado apaga mis sueños,
la aurora sólo encenderá el reloj;
el cielo acomodará su butaca gris
para mirar cómodamente la próxima muerte del sol.

Días que vienen del otro lado del mar
nos cercarán con sus murallas blancas
y lo que nos quite su repetitivo movimiento
¿en sueños lo volveremos a encontrar?

Vuelvo siempre a la misma tarde invernal,
con su silencio y azar intactos;
tarde en la cual abracé a mis sucesivos fantasmas
para volver a empezar.

Si el tiempo es redondo,
¿qué saco con darle la espalda?
No es necesario temer a las manecillas del reloj,
de todas maneras,
a la hora señalada el círculo se ha de cerrar.

viernes, 17 de mayo de 2019

La casa del viento


Aquí es donde vive el viento,
y a su favor nadan mis peces;
sus palabras son pájaros
que fabrica la distancia;
no hay mensaje ni mensajero
porque el emisor nunca verá su rostro en el espejo.

Aquí vive el movimiento
que brota de las pestañas del tiempo,
su morada soy yo
que soy quietud dentro del movimiento,
precisamente yo, que soy una consecuencia de otros silencios.

lunes, 13 de mayo de 2019

Alicia, ¿qué encontraste allí?


El conejo blanco arrastra las cenizas del pasado
y con ellas da cuerda a su emblemático reloj.
Alicia echa a volar para domesticar el porvenir
y con ello participar de atemporales aventuras subterráneas.
Maravilla de lo maravilloso es agrandar y empequeñecer tus sueños
a voluntad del reloj.
En el fondo del espejo alguien que te imita
eleva desproporcionadamente su alma para hacerte titubear.
La liebre de marzo permite en silencio que bebas su té interminable
¡Que extraño es beber el tiempo a instancias del ocaso!
El sombrerero en su merienda de locos
come de los minuteros del reloj y te pregunta:
¿Acaso te confunde el acertijo de la claridad?
Alicia, ¿qué encontraste allí?
Todo un mundo construido bajo el tilo de un jardín mental,
una aventura de hermosos fantasmas de blancas armaduras...
La reina de corazones coronada de espinas
cortando la cabeza al porvenir.

domingo, 12 de mayo de 2019

¿A dónde quieres regresar?


Todas las piezas sincronizadas en la maquinaria pletórica de tus deseos;
llevas siglos fabricando pájaros que te lleven al lugar
donde quizás broten relojes que te indiquen la hora de retornar.
¿A dónde quieres regresar?
¿A tu cáscara fatigada, al lugar donde las estrellas
miraban estrellas, o al vacío total que dio origen
al primer espejo que tu rostro hizo brotar?
¿Te encontrarás, estarás en esa superficie oval?

miércoles, 8 de mayo de 2019

Regresarás...


Regresarás,
volverás al tiempo
en que los relojes caían de los árboles
y las amapolas se asombraban
por la brisa que nacía del mar.
Si, volverás,
regresarás al tiempo
en que el viento triste y blanco
tejía sueños en las campanas
y la noche llamaba a la primera
espina nacida de la sangre del rosal.
Regresarás,
volverás al tiempo
en que los jardines tenían hambre de algas
y del mar botaban narcisos amarillos
cubiertos de sueños de sal.
Volverás para llenar tu corazón de peces.
Con tu espalda el esqueleto del tiempo libertarás. 

sábado, 4 de mayo de 2019

Ba-hilar


Ba-hilar,
Para enredar el cuerpo en el ovillo rojo del inconsciente;
Danzar con pies asombrados
para el invitado constante de los sueños
que con su metamorfoseado semblante
nos recordará que el espacio es un extensión vacía.
Bailar frente al espejo de una habitación en ruinas,
desarmar la quietud.
Moverse para que las estatuas sientan frío
Y nostalgia de la carne.
Ba-hilar para tejer con los pies una tela blanca
con la que cubrir el espejo trizado y viejo
de nuestra memoria fallida,
aquella laguna colgada en la pared
de nuestra casa de infancia;
aquella superficie líquida y brillante
que ya no nos reflejará jamás.

viernes, 3 de mayo de 2019

Dama de Shalott


Ya estoy harta de las sombras
Ay! la Dama de Shalott.
(Alfred Tennyson)

La ventana se queja de tu indiferencia,
pero tus ojos son conscientes de que no son conscientes del sol;
tus manos lejanas diseñan universos en su trama.
Tejer y destejer noches antiguas, profanas,
jamás vividas, ni recordadas...
El horizonte es una maldición porque detrás de él no hay nada,
ni futuro ni pasado,
sólo un reloj anacrónico, olvidado por la sucesión.
¿Entonces Camelot será el tiempo?
¿El movimiento indestructible del río que te ha de llevar?
Lady Shalott, leyenda de una sombra estática,
el mundo reflejado en tu espejo
nos muestra a todos esos seres desempeñando su rol de objeto,
marionetas a merced de hilos fortuitos, enredados.
Dama de Shalott,
¿No encuentras ya deleite en tu trama?
Verás como la barca te aguarda:
La vida es un río que a todos arrastra.