lunes, 22 de abril de 2019

La trama


Dime: ¿Dónde está la vida que sobre la pendiente
de tu mirada se resbala?
¿Cómo un río ha de desembocar en mi mar?
El viento trata de poner orden en esta trama que se desgrana. 

domingo, 21 de abril de 2019

Sol del Perú


Sol del Perú
nos encontraremos al anochecer
y entonces veré nacer la majestuosidad de tus sueños dorados
¿Acaso encontraré mi rostro dibujado en tu cuaderno secreto
donde la mano del Inca gravó los versos de la dualidad?

Sol del Perú
eres el reloj de la estación de la humanidad,
el tiempo evaporado escupe tu moneda de oro
para que el vagón del río puntual abra sus puertas de cal.
¿Diluirás la oscuridad, diluirás la sombra
de mis pasos de sal?

Sol de los incas
ojo dictador de la luz
que paciente observa la noche de América
¿Acaso alguna vez soñaste
con el esqueleto de la nieve tejiendo tu oscuridad?

Sol del Perú,
¿tomarás mis campanas vacías?
¿con el esqueleto de tu mano de oro las harás cantar?
¡Multiplica la luz en la oscuridad de mis perdidos pasos
y ayúdame a descender en espiral.







miércoles, 10 de abril de 2019

Anacronía


Encender el corazón para que el paisaje se apague;
ya no importará que las estrellas  estén muertas
y que su resplandor sea el destello de nuestra propia anacronía.

martes, 9 de abril de 2019

Los enigmas


La superficie del agua el tiempo enmascara
el silencio colecciona palabras para olvidar,
Vamos, desanda el camino que sueñan tus pasos
y has de la senda un mar donde los recuerdos ahogar...

Cuando la luna cierra sus párpados blancos
surge de mi centro un rostro,
un algo que nos mira desde más allá,
A oscuras se queda aquello que fuimos
lo que ya no seremos sobre la orilla del mar,
La oscuridad es un regalo para las almas que buscan la verdad.

Enigma fuiste,  enigma serás
inconsolable canta una  estrella de sal,
El cielo seguirá la ruta del desierto
ningún río nunca desembocará en el mar

sábado, 6 de abril de 2019

Las montañas que dividen son siempre las mismas corazón


¿Qué hay en tu corazón?
¿acaso es agua lo que de tu centro siempre huye
para humedecer los sueños del sol?
¿Es Heráclito perpetuo
con la espada del devenir
quien divide tu corazón?
No nos bañamos dos veces
en el mismo río...
Pero las montañas que nos dividen
son siempre las mismas corazón...

miércoles, 3 de abril de 2019

Le roman de la rose



Él cerró los ojos y con ello
los relojes de su infancia apagó;
¿acaso una mariposa negra en su cama se posó?
Aquel sueño alegórico vendría más tarde
-en la medianoche-
se diría que del espejo brotó.
El jardín con su llamarada de azucenas,
espejos y crisantemos lo asustó,
¿es este un sueño o el ángel de mi devoción?,
pensó...
Entonces la Esperanza y el Pensamiento nocturno
tocaron con una flor su corazón.
¡Bailemos la danza del tiempo
cogidos de la mano y con la noche brillante
en nuestro pecho dancemos con los minuteros
del reloj!
En el tercer giro la vio y un árbol
fue parido por su corazón.
Era la rosa, con su producción
de espinas,
y ese rojo que no sabe que es rojo
pero conoce la pasión...
¨Debe tener un ángel dentro-él pensó
un ángel caído-le repitió la Razón.
Es mejor encerrar el tiempo en una torre-
Peligro insinuo...
El amante con la cintura en llamas
tendido en la mitad del sueño
como un cristo crucificado
gritó: ¿quién le pondrá el cascabel
al dragón del amor?
La rosa con sus pies de seda nevada
se acercó...
Abre los ojos amante mío;
pasado, presente, invisible
empieza la siega de trigo en tu corazón.






domingo, 31 de marzo de 2019

Melusina


Camina rozando la distancia
con el borde de su cola de serpiente blanca,
arrastra todos esos sábados astrológicos 
de su  metamorfosis plástica,
el espejo profundo del otoño
le devuelve un ojo con el que fabricar miradas largas
para tejer y destejer la esfera de su cola blanca.
Melusina, de tus manos cae un pez,
sobre la raíz de un árbol de plata
el árbol desea ser la madera 
de los sueños de Raimondín
bajo la pálida luz de la mañana.
Melusina, tus escamas bajo el sol
resplandecen y atrapan las horas olvidadas
Raimondín apagará en tu corazón 
una lámpara de nácar.
Arrastro el mar con mi cola de plata
Soy todas las mujeres -y ninguna soy -
en mi espejo de plata
Siglos de siglos mi herencia de serpiente arrebatada
mi corazón en la bañera 
transparentado por la profundidad del agua;
Entonces como la luz de la mañana
me descubrió su mirada;
sus ojos de ruiseñor no entienden
que mi cola sigue la ruta del agua.