miércoles, 31 de julio de 2019

La Esfinge


La extensa red de caminos de los sueños
te trae el enigma,
Se invierten los sentidos como un frágil reloj de arena
y no es el hombre la criatura
que camina en cuatro, dos y tres patas:
Sino que es el reloj el que erguido se levanta;
y es el ser humano el que se arrastra.

La esfinge cerró los ojos a los ciegos
para darle espacio a la visión.
Luego se arrojó al océano para recuperar
el acertijo del reloj.

Bebemos de un enigma,
de los escritos intraducibles que brotan del manantial,
creemos conocer la profundidad de los astros
en los ojos ausentes del mar.
Y no es el hombre el que trepa 
sobre el anochecer de la vida
con sus cuatro, tres y dos patas,
sino que es el tiempo el que erguido en sus dos pies
camina, cae y apurando el paso nos deja atrás.

De la esfinge brotaron dos lágrimas fantasmas
y fueron a caer en el mediodía de nuestra infancia;
El vacío abre y cierra las puertas de la mañana.
La esfinge es la estatua del día vestida de noche lejana

domingo, 28 de julio de 2019

En el borde de su soledad...


En el borde de su soledad
el mar del norte se espeja en la superficie de otras aguas
¿En relación a tu rostro más oscuras o más claras?

Tus manos frías de viaje por otros mares
tocando otros abismos, y otras sales,
buscándome se alargan.


viernes, 26 de julio de 2019

Pasado y porvenir


Pasado
pisado
cansado
recordado
and_helado
(en la memoria congelado)

Porvenir
devenir
partir
revenir
sobre_vivir
(en la mitad del destino abrir)

Pasado y porvenir
fabulosas estrellas muertas
que en mi ombligo vi morir
¡Fantastas entre fantasmas!
Entre su intersticio elasticado
mi alma ha de partir.

jueves, 25 de julio de 2019

Caer hacia adentro es olvidar


Cuánto nos han robado
apagando con ello
la frágil lámpara de nuestros sueños;
tanto nos robaron que las noches del hemisferios sur
nos parecieron tan blancas y frías como las noches en Moscú.
Sin embargo, no logro explicarme de donde proviene esta luz extraña,
metáfora indestructible de lo que nos quitaron a espaldas del mar,
¿la ves?
Despójate de este invierno bruma
aférrate al brote ligero, temprano.
Blanca como la nieve voy cayendo hacia adentro,
(caer hacia adentro es olvidar).
Es preciso olvidar con cierta elegancia.


martes, 23 de julio de 2019

¿Podrías?


¿Podrías abrir la puerta blanca y fría de tus sueños?
¿Podrías hacerlo antes que ella se cierre y esconda su visión del cielo en el umbral?
¿Podrías despojar de tu geometría el rectángulo que ocultó la muerte del mar?
Las cuatro paredes del planeta te encierran 
y te preguntan: ¿podrás, podrás?
Se inclina la noche ante los deseos ahogados en tus piernas
y tu corazón aclara la voz para responderle al mar,
a la sombra de su inmensidad.
Bella es las mano que señala una estrella distante
y con su gesto la aleja más.
¿Podrías cruzar la frontera líquida del espejo y abrir hacia dentro
la ventana de mi corazón?

sábado, 20 de julio de 2019

Le vi remar


En un sueño lo vi remar
por aguas oscuras, circulares
que a si mismo lo hacían retornar.
Lo vi luchar contra la corriente
el irrevocable destino que lo lleva hacia el mar.
¿Pudiste vaciar el ojo izquierdo sobre
aquel cielo que no verás nunca más?

Lo vi jugar con el remo,

revolviendo la tristeza del río
con la soledad del mar.
Lo vi capturar el sueño profundo de lo peces
y con un gesto infinito volverlo a soltar.
¿Ya remaste sobre el río de Heráclito?
¿Acaso sus dos orillas blancas lograste reconciliar?

Lo vi tirar al fuego su remo,

ya a esas alturas del sueño florecido, muy vegetal.
Lo vi descender del bote como quien retorna
de un viaje que nunca tuvo punto de origen,
acaso sólo distancia y soledad.
Dime,  ¿dónde está el tiempo simultáneo
que nos prometió el río, donde está?

lunes, 15 de julio de 2019

El inconsciente


¿Qué ves?
No caigas en la tentación de la claridad
No te dejes tentar por la oscuridad
Sólo son reales las sombras que proyectan tus fantasmas.
Enciende la lámpara del inconsciente y apaga el paisaje exterior
-usa como combustible el corazón-
Ya no importará que todas esas estrellas estén muertas,
y que su incorregible destello sea el resplandor
de nuestra propia anacronía.