domingo, 31 de enero de 2016

Ascender, descender...

Michael Cheval

El desvelo de la luna hace suspirar a tu ventana,
abres los ojos en la superficie del alba
y encuentras flotando el canto de un mirlo del siglo pasado.
Las horas se hacen pequeñas en el corazón del amanecer,
¡Cuanta derrota para el reloj!
Sus manecillas huyen como frágiles mariposas y se incrustan
en la base oscura de tus recuerdos;
Yo toqué la tersura de tu memoria en el desván del tiempo
El infinito ocultó el viejo traje de su profundidad dentro de mi
Recuerdas subir la escalera corriendo,
retener la respiración para que no se arranquen tus sueños...
Cerrar las persianas de inmóviles fotografías y continuar la marcha alegre,
Y si la ascensión fue un espejismo?
Puedes ser hayas estado descendiendo hacia la luz de los confines,
Tu espalda comprenderá primero que tus ojos.

domingo, 17 de enero de 2016

Círculo

Michael Parkes

Cierra el círculo que pende como péndulo en mi espalda
deja que tu párpados enlacen las estrellas de mi joven libertad...
Canta un pájaro en el centro de mi pasado
su canto es una fuerza oscura que me insta a olvidar.

Todo comienzo es una flor que fenece al instante
Es un final
Sus pétalos pasan infinitamente por el aro circular de mi inconsciente...


viernes, 15 de enero de 2016

Sonidos

Leonora Carrington

Un sonido agudo trepó como enredadera para alcanzar tu ventana
verde y curiosa su nota más alta se asomó a tu corazón,
De pronto eres un escenario vacío que fabrica sonidos arbitrarios
que nadie quieres escuchar;
entré tus manos el silencio queda indefenso, a la espera de algo indescifrable...
Acaso la gente, lejos de la noche pueda vaciar sus oídos de tus recuerdos más oscuros.

Metamorfosis del aire que modelan tus labios
tus palabras son un gran adiós en la eternidad del instante.

domingo, 10 de enero de 2016

Planta Insumisa


Remedios Varo

Una planta insumisa crece en la ventana redonda de tus recuerdos,
Crece y se expande a expensas del agua fría que brota de tu inconsciente
¡Taladra tus noches con sus raíces afiladas por los dientes del olvido!
Ella es un heraldo del jardín de los dioses
sus hojas indomesticables te gritan:
Yo fabrico con salvia y frutos dorados lo que tu mente olvida
¿Quién habrá plantado esta semilla en tu interior?
¿Qué manos te obligan a repetir y olvidar?


domingo, 3 de enero de 2016

Eternidad

Marc Chagall

Eres el enemigo de las olas que adormecen el silencio de tu espera semisolitaria
Deseas una superficie sólida en la cual poner a bailar los muñequitos selectos de tus sueños,
Acaso rescatar de la humedad y el moho a tus más profundas visiones.
¿De qué me hablas cuando modelas con tus labios el aire tibio que trae de vuelta tu infancia?
Vamos a través de calles que bifurcan en noches y días,
como profetas entumecidos por la polaridad de sus visiones
Caemos para precipitar la culminación del instante que se repite infinitamente
Como Lázaro que vuelve de la muerte es tu tiempo, no hay nada nuevo bajo el sol.

domingo, 6 de diciembre de 2015

El amor de Tristán e Isolda


¡Oh la dorada manta del amor
cubriendo un sueño blanco!
¿Cómo llegamos a la frontera líquida del tiempo?
¿Qué silencio crepitante nos condujo a esta montaña
que como muralla nos revela y divide?

Tristán, hay pájaros rotos en el cielo,
sus despojos caen  sobre nuestro olvido;
La pócima que bebimos
asciende oscura por nuestra arboleda interior.

Navegábamos por la garganta del mar
Con este modo austero y anhelante de amar,
Las porcelanas rugían en la profundidad,
invocaban la pupila dilatada del amor en su copa,
Era una sombra en el pasado, y sin embargo tampoco era eso.

Isolda, te he invocado
Del mismo modo como la brisa serena
Llama a la tempestad;
Isolda, los manuscritos fugaces de tus manos
arrastran al cielo hacia una eternidad extraña

Algo probamos,
Tal vez fue el veneno de las horas,
la pócima oscura que ofrece las primaveras que no volverán.
El mago escribió nuestros nombres en una muralla perforada por  astros,
Finiquitado, aniquilado el mundo,
Hasta que de pronto nos advertimos
En un sueño extraño,

Tristán, voy puliendo las nubes
Dibujando signos que te revelen mi submarino corazón,
Voy hacia a ti montada en una noche sin retorno,
Lentamente,
Como el viejo Ulises a su Itaca inmortal.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Luz de luces


Cristales de espera me espejan,
¿por dónde, en qué lugar mi luz geométrica ha de retornar?
Sus esquivos contornos a los lejos me hacen tristes señas,
luz de luces ¿En qué lugar te he de volver a encontrar?

Como un pájaro nocturno que migra hacia la luna
 mi resplandor deja caer sus plumas de oro sobre una noche azul...

El silencio es el anfiteatro de la espera,
no hay palabras, ni símbolos que puedan dibujar lo que siente la orilla por la espuma del mar;
Hay una luz que te pide que la rastrees porque perdió el camino de tus sombras
¿Y de qué sirves lucecita esquiva sino logras retener mi oscuridad?