lunes, 29 de abril de 2013

Ícaro y Dédalo



Ícaro se elevo torpe, oscuro e impenitente;
desplegó sus pobres alas
construídas con la cera del olvido.
Quién me siga-susurraba el sol
Quién me siga será dueño de la galería
pletórica de mi sueño astral.

Oh Ícaro, es mejor que no escuches al sol
con su retórica de estrella lejana y ausente.
 Me enciendo, me apago,
 Como la lámpara arbitraria de un perezoso gigante
¡Ven, asómate a mi precipicio astral!

Dédalo construyó las alas enceradas de un silencio,
Soñaba con tirar su semilla al viento
y verla sobre el sol germinar,
¿verá acaso su árbol envejecer a través
de una sucia ventana?

Ícaro dio un salto y cerró los ojos
Entonces recordó una pequeña luz agonizando en el mar,
percibió brutalmente su pequeñez,
¡qué opaca le pareció su piel!
Soy una hoja de otoño tiritando de frío-balbuceó
Una hoja agonizante a punto de caer.


                                               

sábado, 27 de abril de 2013

Surrealismo



Bajo la realidad
Se escuchó llorar a un astro desnudo.

Bajo la realidad
El vacío atrae las palabras que brotan del telescopio.

Unos pies (donde comienza a crecer el musgo)
Pisan sin escrúpulos la red fina y nacarada de tus sueños.
               
Un día perdí en el jardín del mar
 el anzuelo perfumado de mi inconsciente

Bajo la realidad
un sombrero mal cerrado
fue a caer en la cabeza de un submarino,
quién piensa y sueño que un día la tierra
                                                           será una realidad.

miércoles, 24 de abril de 2013

Horizonte líquido


El río nace de mí
Y se aleja en busca del mar.
Tantas puertas que he abierto
Tantas que he cerrado
Esta tarde voy a tragar el horizonte
                                             Para que el río tome su lugar

martes, 23 de abril de 2013

Pureza



El reloj bosteza y sueña con el día que escribí mi primer verso.
Quedaré sola en el bosque de las palabras,
simularé la mano enguantada
que encenderá mi lámpara en un atardecer invernal.

Las palabras no te pertenecían
Ellas huían de ti en busca de otros naufragios.

Oigo el canto de los pájaros muertos en el corazón del bosque
entonces, pienso que mis palabras son apenas espectros colgando
en la arboleda.
Si,  el canto de los pájaros es el portador de la más dulce oscuridad
su cantito puro, sin símbolos
deja huellas que mis versos nunca dejarán.

lunes, 22 de abril de 2013

Horizonte circular



Me alejo de la bruma que mordía mi vestido de domingo,
no hay polilla que se oculte en mi armario de caoba.
Me deslizo suavemente por la superficie de los días:
el espejo de las horas me trae un rostro que desciende de las cumbres.
Tengo todo el tiempo del mundo para adivinar mis destino en la borra del café
y sentir que el porvenir es un alivio transparente y no la vereda de un pueblo fantasma.

Al extremo de mis sueños hay un barco en busca de un faro que se ha dormido,
la niebla desdibuja un rostro que se acerca,
se agita el mar y me desviste del paso de los siglos;
un mundo sereno y antiguo como ídolo pagano me llama,
me diluyo, y ya no sé si soy el barco o la niebla.

A lo lejos alguien divisa mi embarcación,
la llegada a tiempo del destino vuelve redondo el horizonte.

jueves, 18 de abril de 2013

Dile al tiempo



Dile al tiempo que no enrede tanto su madeja,
que en las noches gire hacia la izquierda,
que caiga como lluvia en la tierra de los sueños.
Dile que presiento su muerte en la arena,
que el infinito es mucho más que un par de estrellas muertas,
dile que las rosas le han domesticado con fragilidad y osadía,
dile también que el cielo es un niño que no envejecerá nunca.

Dile al tiempo que susurre a mi oído su extraña melodía,
esa que escucharon los grandes músicos en la penumbra,
a la hora en que las puertas se cierran
y la mirada se aleja de la silla vacía.
Obliga al tiempo a cantar como un pájaro enemigo,
dile que su canción es de entre todas la más bella,
 porque es severa.

Cuida bien tus palabras, pero dile esto al tiempo,
díselo de mi parte.

martes, 16 de abril de 2013

El hada de azúcar



El tiempo para beberlo,
para degustarlo dulcemente a instancias del ocaso.
Las miradas azucaradas de un falso retorno,
la distancia entre la roca y el mar de los naufragos.

Soy el hada azucarada que endulza la lámpara
del tiempo,
mis ojos están llenos de un viento tibio y lunar.
¿para que destrozar el piano con el mar muerto de tu llanto?

En los rincones del universo
el guardián de la nieve endulza el devenir;
su dulzura es blanca y fría, no hay calidez en ella.
 Es una mentira dulce y congelada en el insípido
                                              círculo de tu inconsciente.