miércoles, 28 de marzo de 2012

Tiembla el cielo y la tierra



Tiembla el cielo espejándose en la laguna invernal,
tiembla y se estremece ante su propia inmensidad,
cubre su desnudez con nubes blancas,

bajo la hierba suave y fresca
la tierra desvía su mirada hacia adentro
desea acunar un niño de arena,

entre mi pelo se asoma un temblor
que  desplomado a mis pies
sacude al cielo y a la tierra.

lunes, 26 de marzo de 2012

Pequeño grano de arena


¿Quién te sueña,
solitaria y olvidada arena que vas suspendida por el desierto redentor?
¿volverás al mar?
¿podrás retornar a tu distante orilla clara?
La arena suave y luminosa viaja y salpica al cielo
No hay viaje sin retorno pequeña  e indivisible
En el sentido de las agujas del reloj
hacia el mar has de regresar.

sábado, 24 de marzo de 2012


¿Qué diría el mar si resucitara?
¡Ah!,me olvidaba...Si,  me olvidaba deciros que el mar murió tan resignado
que nadie pudo hablar durante mucho tiempo, y murió aquella noche
en que Altazor tendió la mano a Isolda y ella volvió a su lámpara para hacerla llorar
y fue Altazor el que lloró...
(Vicente Huidobro)

jueves, 22 de marzo de 2012

Psique habla a Eros en el desierto



Cada día al despertar os he llamado Eros,
Pero tú eres sordo, impenetrable como una muralla de fuego,
Atraigo con la luz centellante de la tarde tu mirada originaria,
Pero tu cuerpo invisible es arrastrado por el viento,
¡Alza la tapa de mi corazón!
¡Colma con tus manos la noche de espejos del desierto!
¿Aún no te repones de tu ira de dios traicionado?
Sabes que no ha sido mi intención quemarte con mi lámpara de amor,
¿debo pagar así mi afición a la luz desdibujada de tu rostro?
Los dioses me imponen pruebas en su furia celestial,
¡OH fortuna cruel y advenediza!
Clasifico estrellas muertas y el vellón de oro es una aguja en este pajar de arena,
¿Qué más quieren de mi?
¿Queréis la belleza de Perséfone?
He de sentarme en el balcón del mar a esperar la noche
Y tú Eros ¿me llamas o me pides silencio?
Sin embargo, oigo el rumor de tus pisadas en la arena
Has de encontrarme sentada en mi balcón,
No volveré a quemarte con mi lámpara dorada;
Soy la búsqueda del alma que no se cansa
El fruto velado de tu amor.

lunes, 19 de marzo de 2012

Retorno al bosque


Ves de nuevo la luz que se filtra entre las hojas de los árboles,
te gusta sentir el vaivén del tintineo en la piel,
recortar las hojas de la memoria
Y encender el vacío luminoso.
Anhelas regresar,
quieres retornar al bosque de tus sueños,
Ese espacio verde y frondoso rodeado de pequeños pueblos.

¿Puede ayudarme a retornar al bosque?
¡Enfrentemos al río!
Crucemos el límite del desierto…

Escuchas el pitazo de un tren de otro siglo
Y un rumor de hojas secas se pega en tus oídos internos
¿Quién eres, sino una mujer que oscila entre
la arena y el musgo?
Quizás esa última hoja,
Ese último verdor se ha dormido
¿quién podrá despertar ese puñado de luces verdes?

El bosque estuvo entre nosotros,
Dormían nuestros sueños colgados de su arboleda,
¿podrás ayudarme a retornar?


viernes, 16 de marzo de 2012

Voy a encender la lengua



Si el lenguaje tuviera color,
sería verde,
fértil, profundo, enraizado.
Más ¡Dios!
¡Yo he de tornarlo dorado!
no ha de quedar letra sin destellar,
me propongo encender la lengua;
tornar aquel vago delirio nocturno
en una tela de palabras que se encienden;
 todo cambia,todo habrá cambiado
sin embargo, mi alma amarilla, como una estrella distante
te enviará señales luminosas.

sabrás que el tiempo insiste,
insiste
en volver todo blanco
sin embargo, yo haré brillar este mundo
de miembros sostenidos.
¡Ama la superficie que destella!
aprisiona las palabras que se encienden,
 este mundo de esclavos se vuelve impenetrable
cuando abrazamos la oscuridad,
¡que eternidad de lunas entre nosotros!
Voy a encender la lengua
No ha de quedar letra sin destellar.



jueves, 15 de marzo de 2012



Cuando lloramos sólo somos conmovedores,
Donde posamos los ojos estamos a lo sumo despiertos.
Nuestra sonrisa es apenas seductora,
Y si seduce, ¿quién la sigue?

Quien sea. Ángel, ¿me lamentó?, ¿me lamentó?
Pero, ¿cómo sería entonces mi lamento?
Ah, grito, golpeo dos baquetas, una contra la otra,
Y no pienso que me oiga nadie.

No por hacer yo más ruido sonará más en ti
Si no me sientes porque soy.
¡Alumbra! ¡Alumbra! Haz que de mi se percaten
las estrellas. Pues me desvanezco. 
(Rainer María Rilke)