viernes, 2 de agosto de 2013

Sueño oriental

Gustav Klimt

Una alfombra de crisantemos en el bosque de bambú,
la luz es blanca, 
pálida como la luna que cuelga en la memoria;
bajo las colinas las flautas soplan como pájaros migratorios
y el sol se desploma en una fuente
 donde las flores de loto bostezan asustadas,
¿Quién enciende una lámpara en el torrente de este día?
El cielo se abre como la primera flor de la estación venidera
y forma una pared luminosa sobre mi cabeza
¿Por qué la montaña parece tan vacía esta mañana?
Es el silencio-explica el arroyuelo,
los árboles de durazno parecen decirme:
Canta,  sorprende a la quietud,
Canta, pero has de abrir los ojos, este no es tu hogar,
Mientras el tiempo duerme, una embarcación de sándalo te trae a nuestras tierras.
Le hago una reverencia al bosque mientras las hojas de los árboles caen sin deseos de caer.


miércoles, 31 de julio de 2013

Afluente

Rafal Olbinski

El río es el guardián de la lejanía temporal
como el horizonte del espacio nunca domesticado,
nace la vida bajo su jardín de agua,
líquidos pétalos retornan desde la infancia
por su caudal innombrable.
Va el río aquel,
 trepando verticalmente la vida,
 breve de memorias
extendiendo su brazo manco,
más puntual que reloj de estación,
indiferente a su propia metáfora del tiempo.
Iba el agua, para morir,
para nacer de nuevo,
intuyendo que a lo lejos la cáscara de un huevo se trizaba.
El río vivió encorvando el movimiento,
con el único propósito de apearse al mar,
sin embargo, el océano no era su destino:
río al río, como el silencio a la eternidad.
Buscabas la ruta de la la paz, entrechocando
la voluntad de la piedras,
pero comienzas a olvidar las profecías y
la soledad perfumada de los barcos amados,
pues sobre la superficie cristalina de otro río
se oyen tus campanas.





martes, 30 de julio de 2013

Caer


Salgo dormida a dar la cara al mundo,
con la lejanía del horizonte estampando antiguas rosas en mi inconsciente.
¿Sabías que no hay diferencia entre abrir y cerrar los ojos?
Debemos recoger las lentejuelas del recuerdo,
sólo ellas brillarán en el poniente de nuestro vertiginoso tiempo.
Amanece para ricos y pobres
la caja de música del sol  abre su tapita para todos, siempre,
la totalidad danzando, alisando con los pies la sábana blanca de nuestros sueños.

Lanzo mis redes al mundo
he de pescar un trozo nacarado de incredulidad;
a estas alturas estoy notando que el mar está en todas partes.
Todos quisiéramos ser como lluvia de primavera,
profética y clara
caer como pequeños espejos en la superficie de un terruño amado

¿es que podemos existir sin besar los labios fríos del silencio?

jueves, 25 de julio de 2013

Arte



Amantes en rosa, Marc Chagall

Allí donde el vacío renegó del silencio
él dibujó un espacio desolado e invertido,
las flores sangraban mendigantes
 brotando inmóviles desde sus manos.
No hubo piano que volviera líquido su develo:
El trazó primero una línea preciosa
luego con un gesto negligente y superfluo la borró,
lo hizo con los ojos cerrados
justo cuando la noche se pone los zapatos y se separa del amanecer.

Si se tratara sólo de simular,
de recrear un diluvio,
o la boca de un cuerpo amado,
sería fácil, claro y limpio como una cortina blanca;
pero no, no es así, 
 se trata de encontrar el recuerdo del cielo en esa marea suplicante,
Aprisionar la visión del primer ojo
aquel que nunca se contempló frente a un espejo.
Él se representa a si mismo
Y recorre todos aquellos mundos como una nube disfrazada de relámpago.

La calle de los sueños tiene una salida al mar,
él pintó la puerta que le conduciría a esa falsa inmensidad,
conoció el límite y retrocedió escondiendo el cielo,
aquella otra falsa eternidad.
Yo podría encender mis velas para ocultarle
su luz es un velo hermoso,
a veces las apago,
a veces las enciendo.
El arte moverá sus alas sobre nuestra infancia
Como mariposas sonámbulas
 en busca de aquella única eternidad.

martes, 23 de julio de 2013

¿Y si la ascensión fue un espejismo?

Rafal Olbinski

El desvelo de la luna demacrando tu ventana,
abrirás los ojos en la superficie del alba
y encontrarás el canto de un mirlo del siglo pasado,
las horas se harán pequeñas en tu melodía inmensa
¡Cuánta derrota para el reloj!
Sus manecillas huirán y se irán a incrustar en  medio del mar de los náufragos.
Yo vi la tersura de las olas en el desván donde dormían aquellos despojos
El océano ocultó el vestido viejo de su profundidad dentro de ti.

En tu memoria subes las escaleras corriendo,
retienes la respiración para que no se te arranquen los sueños;
cierras las persianas de inmóviles fotografías
y continúas la marcha, alegre
con tu lámpara recitando versos, que como brazos se alargan.
¿y si la ascensión fue un espejismo?
Puede ser que hayas estado bajando hacia un destino hermoso y blanco
Tu espalda habrá comprendido primero que tus ojos.

viernes, 19 de julio de 2013

Gesto

Michael Parkes

Un gesto,
Un toque con un guante de seda blanco,
Un dedo sin memoria que desencadena la caída de todo el dominó,
El tiempo rehace el silencio luego de un acto involuntario;
No sabíamos que la lluvia se precipitaría producto del grito,
Tampoco sospechábamos que nuestra sangre se grabaría en la
piel de toda la humanidad.

Un toque con la conciencia adormecida y
 el bosque  dormido abrirá sus ojos
cerrados por la hiedra fantasmal.
El submarino no sabe de puentes y caminos
Busca la estrella luminosa en la eternidad del mar,
Sin embargo, su ondulante movimiento engendra la tempestad
que precipitará el cambio en una orilla distante
Donde un rumoroso movimiento
Precipitará
                 Una suave caída

                                          a la eternidad          

miércoles, 17 de julio de 2013

Contemplación



Rafal Olbinski

La helada cayó sobre el esqueleto oculto de las palabras,
el insomnio de las lámparas no consiguió entibiar el diptongo
de aquellas sílabas lejanas.
Sueño con un tren vertical y adolorido
Que a la hora de los pájaros hace una cruz con el horizonte.
La chica japonesa con su vestido de madera tapó el sol
con su dedo mascullado,
yo la vi saltando la muralla de tu sueño dominical.
En la pared opuesta escribí un verso amarillo
tarde o temprano veréis como sus letras
se olvidan de su diáfano contenido
¡Vacías se encenderán en unas manos temblorosas!
Baja el tiempo por su escalera eléctrica,
a espaldas de su mecanismo he estado contemplando
como suben
como bajan
las sombras distraídas de todas estas almas.