lunes, 15 de julio de 2013

La luz en caída libre

En el atardecer los espejos se tornan majestuosos,
las ventanas sonrientes,
los ciegos se embellecen como relucientes hoteles de oriente.
El ocaso es una pendiente que te conduce directamente
a la plataforma ilimitada de los sueños.

Como quien da vueltas unos viejos guantes
la noche volteará los significados y los arrojará al pozo de tu mente.
Que líquida tu silueta tras la cortina blanca,
diríase que eres un fantasma,
¿Acaso creíste que aquellas falsas lucecitas apagarían la distancia?

Pensabas que la sucesión derrumbaría el cielo,
Sin embargo, aún esperas la noche con las palmas abiertas,
La mañana será un velo blanco y difuso,

Una zona de esperanza.

domingo, 14 de julio de 2013

¿Dónde? o el don de la palabra

Marc Chagall

Don-de la niebla abrir tus ojos
Don
        D…
              Ver
Morir al prendedor reluciente de las palabras
¿Adónde la disolución?
Don-de las nubes la solidez del naufragio,
El golpe de las piedras milenarias.
Don-de -l paraguas regresar a la primera lluvia
Don
       D…
               Encender
La lámpara del retorno a un submarino ensimismado

Preciso el don de cobijar el espacio en la memoria retardada,
Don-de poder restaurar una pequeña porción de tierra entre mis manos.
Preciso dar primero el último paso.






sábado, 13 de julio de 2013

Pensamientos del agua


Serena como el primer día de la flor
me arriesgo a derramar la marejada,
el día, mi cómplice, está claro en la superficie de la nada.

Ya habrá tiempo para desordenar el universo,
ya habrá sucesión para aquellos que olvidaron el espacio,
si fuiste sólo tiempo…deberás aprender a ser un lugar.

He visto la luz morir entre mis dedos,
he visto un caballo abrumador entre vuestras cabezas,
la libertad recién nacida recostada en la recámara del mar.

Después de todo ¿debemos reinventar el horizonte?
¿Debemos?

Lucirás el vestido transparente que recortará el límite de lo venidero.

martes, 9 de julio de 2013

En el borde de un sueño


Sentada en el fondo de un onírico silencio,
acaricio tu cabello de infancia.
La luz es un velo que oculta la oscuridad de tu memoria.
Sonríes a la muralla blanca,
estampas tu sinfónico alegato en su superficie clara,
desde el otro lado mi mano te indica que el universo sangra.
Mi vestido abstracto, construido pacientemente en tus sueños
es un paraguas ofrendado a tu camisa delirante.

En el borde de un sueño, el mar se espeja en la antesala
de la nada.
Y tus dedos fríos,  
de viaje por una noche blanca,
Buscándome,

                     Se alargan.

sábado, 6 de julio de 2013

Nada nuevo bajo el sol

Demasiada distancia entre las figuras del espejo y los habitantes del otro lado.
Nada nuevo bajo el sol,
sólo estas palabras que se encienden y apagan, 
como temblorosas lámparas en la lejanía. 

miércoles, 3 de julio de 2013

Sueños y más sueños


Ascendiendo desde mi cintura van los sueños
directo a mis párpados cerrados.
Extenderé,
extenderé el mantel líquido de remotos recuerdos,
pondré la copa sobre mi regazo profundo
y bailaré para el invitado enmascarado de mis sueños,
la lámpara será encendida por un pájaro ciego
y los platos sonarán como violines insurrectos.

Yo te digo que la eternidad es un paraje en blanco y negro,
me dices que los gatos buscan el sol con sus pequeñas
almas triangulares.
Doblas la avenida del mar caspio con tu corazón recién nacido,
parido por el mar,
y me haces señas desde una ola invertida,
vestida de lejanía te hago un guiño con cien golondrinas en mi mano derecha.
Sube la marea, arrastra al cielo,
Suben los sueños, arrastran los recuerdos,
Sube la luz, arrastra la oscuridad.

lunes, 1 de julio de 2013

Lo que quieres... lo que recibes


Buscaste una mano suave que te sirviera de guante
Un silencio de cinco dedos con el que tocarle
Los labios a la profundidad.
Más tarde desde tu anfiteatro palpaste  la noche con asombro,
Ella era  un espejo recién pulido
Y distante,                             
¿Fue la madrugada la que le puso una sábana blanca a tu reflejo?
Embrujaste al mar desde la montaña,
Con un lánguido ademán te vestiste de altura
Y de oceánica profundidad.
Hiciste todo eso con el corazón húmedo
E incierto,
Porque lo que tú verdaderamente ansiabas
 era un pequeño bosque de bambú,
Con sus geométricos pajaritos cantándole a la luna,

Quisiste hacer de tu sueño oriental una profecía,
El tiempo que va y viene
Que viene y va en el vértigo de la ternura,
Pero recibiste gloria y espejos,

Y mañanas, y aeroplanos y los más extraños ocasos.