Hamlet,
oh pequeño,
huérfano y perdido:
¿estás cansado de echar a andar la
maquinaria de la razón?
¿Bajo qué árbol se abrirá tu soliloquio de muerte?
¿Sobre qué espejo se reflejará
el gemelo perdido de tu corazón?
To die.
To sleep.
To sleep,
perhaps to dream.
Príncipe de Dinamarca,
¿aún persiste tu duda?
Tú fabricaste la pregunta que
nadie responderá:
¿ser en el río o apagarse en el
sueño del mar?
Ofelia, en cambio, loca y radical, dijo: not to be.
Tú dudaste;
a ella, en cambio, el río la
obligó a desertar
y, coronada de espinas y flores,
eligió la corriente,
es decir, la ficción del tiempo,
o, lo que es lo mismo, la parábola
del olvido.
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